Shell vende su red de gasolineras en España a la canaria Disa
Ni Galp ni Cepsa. El grupo canario Disa, propiedad de Demetrio Carceller, consejero independiente y socio de Cepsa, se ha adjudicado la red de gasolineras española que Shell puso a la venta en abril. La petrolera vendió hace dos meses a Repsol sus 303 gasolineras portuguesas. El importe de ambas operaciones no se ha desvelado.
La batalla por el control de la red española de gasolineras de Shell tocó ayer a su fin. Contra los pronósticos que daban como favoritas, en un principio, a Cepsa y, en las últimas jornadas, a la portuguesa Galp, ha sido la pequeña compañía canaria Disa, la que se ha adjudicado una red que integran 338 estaciones de servicio, de las cuales 70 están en el archipiélago. Por una cantidad que no ha sido desvelada, Disa, propiedad del empresario Demetrio Carceller, a su vez consejero independiente y socio de Cepsa, adquiere también en el mismo paquete el 5% que Shell tiene en CLH, con lo que su participación en el gestor de la red de oleoductos española suma un 10%, así como otras actividades de distribución en España.
Según un comunicado remitido ayer por Shell, la compañía anglo-holandesa va a mantener en España sus actividades de gas butano, de gasóleo para aviones y barcos y lubricantes. Sin embargo, la venta no supone la desaparición de la marca de Shell de las gasolineras, pues, según la petrolera, 'Disa la seguirá utilizando mediante un acuerdo de licencia de marca registrada'. Y añade que 'de esta manera, se reducen al mínimo los cambios frente a distribuidores y clientes tarjetas y se mantiene la imagen de la marca Shell en el país'.
Fuentes del sector aseguran que las partes han decidido mantener la enseña para evitar que los propietarios de las múltiples estaciones de servicio que están abanderadas por Shell puedan exigir una renegociación de los contratos. Todo apunta a que es un acuerdo temporal y que Disa terminará lanzando su propia marca en la Península.
Intereses en Cepsa
Esta operación, al igual que la compra de la red portuguesa que Shell adjudicó a finales de junio a Repsol, está sujeta a la autorización de los órganos de la competencia. La posible colusión de intereses que podrían surgir por la participación que Demetrio Carceller tiene en Cepsa (se calcula que representa un paquete familiar de más de un 2% del capital) y en la que figura como consejero independiente, debería dirimirla también el Tribunal de la Competencia.
Fuentes de Disa aseguran que 'la actuación de Demetrio Carceller ha sido impecable' y que 'se ha abstenido de participar en los consejos de Cepsa competidora en la puja en los que se ha debatido sobre la operación'. Otro tanto confirman en Cepsa. Disa distribuye desde hace 30 años en Canarias los productos petrolíferos de la compañía que preside Carlos Pérez de Bricio y tiene en las islas una red de gasolineras abanderadas también por Cepsa. Las relaciones de Disa con Shell se remontan a 1952, cuando ambas constituyeron la sociedad Almacenamientos Petrolíferos Disel. La imposibilidad de entrar en aquellos años en la Península, donde reinaba el monopolio, obligó a las petroleras, tal es también el caso de BP, a entrar en España vía Canarias.
El importe de la operación, al igual que la de Repsol en junio, no se ha desvelado. En este caso, se calculó en 350 millones de euros.
En el mismo avión que Repsol
En uno de los viajes que los responsables de Repsol realizaron con discreción a Amsterdam, sede de Shell, para negociar la compra de las gasolineras de Portugal, éstos se encontraron en el avión con directivos de Disa que venían de hacer lo propio. Ambas empresas han ganado una batalla en la que había otras favoritas (Galp y Cepsa) y hasta una decena de competidores.Todos han coincidido en que era una oportunidad que no se podía desperdiciar en un mercado cuya madurez impide cualquier posibilidad de crecimiento orgánico salvo mediante una compra importante.Demetrio Carceller, presidente de Disa, lo ha tenido muy claro y ha pujado fuerte. Fuentes del sector aseguran que las condiciones generales que éste ha ofrecido han sido las mejores. Además de las económicas (sin desvelar) Disa ha aceptado comprar el 5% de CLH y quedarse con la plantilla de Shell, algo que no le resulta muy costoso pues no tiene empleados en la Península.