La corrección de SpaceX marca el paso a sus rivales: OpenAI planea retrasar la salida a Bolsa a 2027
La OPV de la creadora de ChatGPT es una de las operaciones más esperadas por los inversores


Una de las grandes operaciones financieras del año, y de la historia, la salida a Bolsa de OpenAI, está cerca de retrasarse. Según The New York Times, la creadora de ChatGPT se inclina por posponer su OPV hasta el próximo año, ante las fuertes sacudidas que están viviendo los mercados financieros.
Los asesores le están recomendando al consejero delegado, Sam Altman, que espere, citando la salida a Bolsa de SpaceX y la reciente evolución del mercado, que ha provocado una fuerte corrección de las acciones de la compañía controlada por Elon Musk, uno de sus principales rivales en el ámbito de la inteligencia artificial (IA).
SpaceX fijó un precio de OPV, materializada el pasado 12 de junio, de 135 dólares. Desde ahí, subió más de 60%, llegando a cotizar pocos días después en 225 dólares. Posteriormente, los títulos entraron en una vorágine bajista, dejándose, desde entonces, un tercio de su valor. De hecho, cotizan ahora en 149 dólares.
OpenAI presentó una solicitud confidencial para salir Bolsa ante la Comisión de Valores y Bolsa de EE UU (SEC) el 8 de junio, pocos días antes del citado debut en el mercado de SpaceX, pero precisó que el plazo sigue siendo flexible. “Podría demorarse un tiempo, ya que hay aspectos que queremos abordar que probablemente sean más fáciles de implementar como empresa privada”, declaró la compañía.
Distintos medios especializados han apuntado que Sarah Friar, directora financiera de la start-up ha instado a esperar hasta 2027, citando el elevado gasto de efectivo actual, los compromisos de infraestructura informática y la carga que supone la presentación de informes financieros. OpenAI ha estado trabajando con Goldman Sachs Group y Morgan Stanley en una posible salida a Bolsa de cara a los meses de otoño.
Fuentes cercanas al asunto citadas por medios como The Wall Street Journal o The Information también apuntan que el precedente de SpaceX está aumentando la preocupación. Esta incertidumbre ha penalizado ya a alguno de los accionistas de referencia de OpenAI. SoftBank, por ejemplo, ha visto como sus acciones se desplomaban un 12,5% en la sesión del viernes en la Bolsa de Tokio.
La salida a Bolsa de OpenAI es una transacción de gran calado. En marzo pasado, la start-up cerró una ronda de financiación de 122.000 millones de dólares, liderada por Nvidia, Amazon y SoftBank, con una valoración de 852.000 millones. De hecho, tras la operación, en el mercado se apuntaba que, en una posible OPV, podría alcanzar una valoración superior a un billón.
OpenAI está en pugna en este proceso de salida a cotización con su gran rival, Anthropic, que también ha presentado la solicitud confidencial ante la SEC para su OPV. La creadora de Claude y Mythos, que ha provocado una fuerte sacudida en el conjunto de la industria tecnológica en el primer semestre del año, alcanzó una valoración de 965.000 millones de dólares en su última ronda de financiación, que tuvo lugar en el mes de mayo.
En las últimas semanas ha habido operaciones de gran calado, vinculadas a la búsqueda de recursos para financiar las inversiones en infraestructuras de IA. La más destacada fue la colocación de acciones realizada por Alphabet, por un importe de casi 85.000 millones de dólares, en la que ha sido la mayor ampliación de capital de la historia.
De igual forma, SpaceX y Nvidia han cerrado sendas emisiones de deuda por un importe de 25.000 millones de dólares cada una.
En cualquier caso, la ventana de salida a bolsa de OpenAI sigue abierta, pero con incertidumbre. El mercado va a estar muy pendiente de la estabilización de las acciones y los resultados de SpaceX en las próximas semanas, así como de los posibles movimientos de Anthropic y las actualizaciones del tercer trimestre de OpenAI. La compañía de Sam Altman, no obstante, deberá convencer a los inversores de la solidez de sus planes.