Deuda

El saldo vivo de la deuda pública cae por primera vez en dos décadas

La deuda pública cayó en términos absolutos (2.196 millones de euros) en 2003 por primera vez en dos décadas. El recorte de tipos de interés y el efecto de la apreciación del euro sobre los títulos emitidos en dólares facilitó el descenso.

El buen comportamiento de la deuda pública de los últimos años ha batido todos sus récords en 2003. Tanto es así, que el pasado ejercicio el saldo vivo de la deuda del conjunto de las administraciones públicas (Estado central, comunidades y municipios) se redujo por primera vez en 20 años, según los datos que acaba de hacer elaborar el Banco de España.

Concretamente, se cerró el año con un endeudamiento vivo de 377.694 millones de euros (el 50,8% del PIB), 2.196 millones menos que en 2002. Hasta ahora, la reducción de la deuda se había producido en términos relativos, en porcentaje de PIB, pero no en datos absolutos, lo que prueba la intensidad del recorte.

A la evolución a la baja han contribuido dos factores. En primer lugar, ha continuado la caída de tipos de interés (en junio pasado, el BCE los colocó en el 2%, mínimo histórico), circunstancia que ha sido aprovechada por el Tesoro (el primer emisor de deuda) para seguir con operaciones de recompras de títulos que adelgazaran el volumen de endeudamiento.

En segundo lugar, la apreciación del euro frente al dólar ha recortado el pago del servicio de la deuda en divisas. Aunque el volumen de deuda en otras monedas distintas al euro tiene poco peso (apenas supone 7.000 millones de euros) respecto al total, la fuerte depreciación del dólar ha ayudado a aminorar el montante total.

No obstante, las Administraciones no han tenido un comportamiento igual. El Estado central ha sido el verdadero impulsor de la caída del volumen de deuda, con un fuerte recorte de 5.148 millones de euros (de 314.752 millones de finales del año 2002 a 309.600), que ha servido para compensar el alza en 1.911 millones de las comunidades autónomas y en 1.169 millones de las corporaciones locales (municipios, provincias y cabildos insulares).

En el caso de las comunidades autónomas, el aumento de su volumen de deuda supone un incumplimiento de los compromisos adquiridos hace un año, cuando se comprometieron a no sobrepasar el saldo que existía a finales de 2002. Además, las Administraciones territoriales han incumplido también su objetivo de equilibrio presupuestario, acumulando en 2003 un déficit del 0,3% del PIB.

Una apuesta por el largo plazo

La mayor parte de la deuda pública (más del 60%) se concentra en títulos a largo plazo, lo que aporta una cierta tranquilidad a quien se encarga de su gestión, ya que goza de una cierta flexibilidad en el tiempo para llevar a cabo su trabajo.

Los bonos y las obligaciones acaparan 250.000 millones de euros de los más de 300.000 millones en manos del Tesoro estatal. Los valores a corto plazo apenas superan los 40.000 millones. No obstante, y de cara a los próximos meses, la Dirección General del Tesoro prevé un mayor recurso de los instrumentos a corto plazo, especialmente de las letras.

Por otra parte, la buena calificación de la deuda soberana del Reino de España (Moody's le tiene asignada la triple A) ha permitido que ahorradores de todo el mundo se interesen por los bonos públicos españoles, no sólo los estatales, sino también de las comunidades autónomas.

Actualmente, más del 30% de la deuda pública española está en manos de no residentes, un porcentaje que tiende a aumentar con el paso de los años.