Deslocalización

Siemens estudia eliminar o trasladar 5.000 empleos en Alemania

El grupo industrial alemán Siemens estudia suprimir unos 5.000 empleos en Alemania, un 1,2% de su plantilla en todo el mundo, de los que unos 2.500 serían trasladados a países con costes laborales más bajos, en Europa oriental y Asia, según EFE. El valor se ha beneficiado hoy de una fuerte revalorización bursátil, del 1,7%, si bien ha sido en un contexto de subidas generalizadas en el índice Dax, extensible al resto de parqués europeos.

Según dicha agencia, un portavoz del consorcio ha precisado que unos 2.500 puestos de trabajo de las divisiones de telefonía móvil y redes fijas de telefonía, sobre todo, podrían ser traspasados a Hungría y China, aunque Siemens "está dispuesto a negociar con los empleados" en Alemania. "Hay una diferencia de costes laborales del 30%" entre producir en Hungría y en Alemania, añadió, y aseguró que podría compensarse con jornadas laborales más largas y flexibles, entre otras medidas.

En otros sectores de la empresa, como el de sistemas de transporte, peligran otros 2.500, pero la solución es "difícil" por la escasa demanda y los altos costes, reconoció. Los sindicatos mantienen que, en realidad, "hay más de 10.000 empleos en peligro" y acusaron a la empresa de querer "chantajear" a la plantilla para que acepte trabajar más tiempo por menos dinero.

Este anuncio se suma al de otras compañías alemanas como MAN o Continental, que han adelantado recientemente movimientos similares de empleos fuera de Alemania para reducir costes. Esta tendencia irrita cada vez más al Gobierno, enfrentado ya a un nivel de paro desconocido desde hace décadas, superior al 11% de la población activa. A finales del año pasado, los medios nacionales se hicieron eco de la deslocalización de 10.000 empleos, distintos a los actuales, en la filial de software de Siemens.

Esta práctica afecta con especial virulencia a la primera economía de la eurozona por su cercanía geográfica y cultural con Europa del este, donde una hora de trabajo puede costar hasta diez veces menos, un hecho del que se viene quejando desde hace tiempo el presidente ejecutivo del grupo, Heinrich von Pierer.