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Telefónica copa el 78,5% del mercado

Nadie ha previsto celebración oficial alguna para hoy, quinto aniversario de la apertura oficial a la competencia del mercado de telefonía fija en España. Es cierto que el cumpleaños no llega en el mejor momento, pero tampoco en el peor; aunque los operadores dicen estar lejos de apreciarlo, ya son muchos los expertos e instituciones que hablan de recuperación después de la peor crisis del sector.

A la fecha del quinto aniversario hay cifras para todos los gustos y la percepción varía según cuál se tome. Por ejemplo, en estos momentos Telefónica de España es la única operadora de telefonía fija con beneficios, claro que la gran mayoría de sus competidores ya ha conseguido el punto de equilibrio operativo.

Más contundente es la cuota de mercado que todavía está en manos de Telefónica. Es el 78,5%, según los datos del ex monopolio actualizados al cierre del tercer trimestre. Y ello a pesar de que, según el último informe de la Unión Europea, en España hay 118 operadoras con capacidad para dar servicio, una de las cifras más elevadas del Viejo Continente. La competencia, por tanto, debería ser muy intensa, pero la cuota de mercado y el número de operadores considerados significativos -tres, según Bruselas, que son los que suman entre ellos más del 90% del mercado- lo desmienten.

La operadora y sus rivales se enfrentan por la desregulación del sector

TELEFÓNICA 4,85 0,56%

Si en lugar de juzgar la cuota, la referencia son los precios, el veredicto de la apertura del mercado sería muy distinto, ya que las tarifas han bajado un 50%.

Los datos también tienen diversas interpretaciones si se comparan con los países de Europa. España no es, desde luego, la nación donde mejor ha funcionado la liberalización, pero tampoco la peor.

Con este escenario, no es extraño que en estos momentos haya dos bandos con posturas irreconciliables. La pelea se centra en la necesidad o no de dejar libre al mercado después de cinco años de liberalización y comenzar así la desregulación. En un lado están Telefónica y buena parte del Gobierno. En el otro, todas las rivales del ex monopolio.

Para defender su postura, Telefónica asegura que la cifra de cuota general no da idea de la competencia y que la medida tiene que hacerse por segmentos. Así, la rivalidad en empresas es muy elevada, mientras que en el terreno de los particulares menos rentables nadie quiere entrar y eso es lo que tira al alza de la media. Con la actual regulación, Telefónica tiene atadas las manos para defenderse, argumenta la compañía.

El resto de los operadores replica que la posición de Telefónica sigue siendo dominante y que el Gobierno no puede dejar de controlar al ex monopolio.

Por ahora, el Ejecutivo ha decidido que 2005 será el primer año en que Telefónica pueda fijar libremente sus precios. Habrá que ver cuál de los dos bandos llega a ese momento con más fuerza y logra desequilibrar la balanza.

Sólo hay un aspecto en el que todos los actores del sector están de acuerdo: la legislación española está muy desarrollada y es congruente. Pero ahí acaba la coincidencia, porque los nuevos operadores dicen que a partir de ahí hay que aplicar e implementar el marco, y eso sólo se hace con mucho retraso.

Jazztel: La puesta en práctica falla

Los esfuerzos de los reguladores en materia normativa son ingentes y así lo reconoce Jazztel. Lo que falla para esta compañía es la implementación. 'Para las operadoras sigue existiendo una inseguridad regulatoria en cuanto a la implementación, aunque sobre el papel todo está muy trabajado'. Fuentes de la compañía citan sobre todo a los retrasos en la puesta en práctica. La interconexión por capacidad tardó un año en ser efectiva y a los seis meses se subió el precio. Por ello, el regulador no puede dar por terminado su trabajo.

Auna: La ley como garante de la competencia

Cinco años de liberalización 'apenas han alterado el enorme desequilibrio competitivo que se producía antes del proceso', explican fuentes de Auna. La insuficiente retribución que el modelo permite a los operadores que, como el cable, han invertido en crear nuevas redes y la gran dificultad en conseguir un marco regulatorio eficiente en su funcionamiento han contribuido negativamente a esta situación, añade. Por ello, y a pesar de algunas opiniones, el marco regulador sigue siendo para Auna el garante último de la liberalización.

Tele 2: Quedan tareas por abordar

El más agresivo de los nuevos operadores considera que en España todavía queda mucho por hacer hasta que la respuesta de los usuarios confirme que se ha llegado a un nivel satisfactorio de competencia. Y para abordar este camino, Tele 2 recuerda que todavía hay cosas por hacer. Una de ellas es la factura única, para que los clientes lidien con un solo recibo; otra, la posibilidad de que la preselección se haga efectiva por teléfono. Por último, Tele 2 aboga por abrir efectivamente el mercado del móvil a operadores virtuales.

La banda ancha concentra las expectativas

Hace cinco años nadie hablaba del ADSL. La banda ancha sólo estaba referida al cable y pocos contaban con que Internet se convirtiera en un motor de crecimiento. Casi al cierre de 2003, las conexiones a la Red de alta velocidad se han convertido en el reclamo al que todas las operadoras se aferran para conseguir más ingresos en sus cuentas.

Frente a la caída continua e imparable de los ingresos por telefonía fija tradicional, afectada por la competencia, la entrada del móvil y la bajada de precios, la banda ancha presenta un futuro de mayor consumo y de posibilidad de elevar precios añadiendo aplicaciones de valor añadido.

Otra vez, sin embargo, son los ex monopolios los que se han hecho con la mayor parte de la tarta. Según los datos de la UE del pasado julio, el 77,12% de las conexiones de ADSL son propiedad de las antiguas operadoras estatales.

España no es una excepción. Del total de conexiones de banda ancha, el 20% pertenece al cable, el 8% a otros operadores de ADSL y el 72% restante es del grupo Telefónica. Si se saca al cable y la cuenta se hace sólo con las cifras de ADSL, el dominio es mucho mayor.

La irrupción de Telefónica en el mercado ha hecho, sin embargo, mucho por el ADSL. Ha sido su filial de telefonía fija la que ha puesto el producto en manos de todos. Así se ha conseguido que España se coloque en la cuarta posición europea por número de conexiones de banda ancha, con 1,8 millones el pasado julio. Las cosas cambian cuando se mira la penetración, que todavía está en el 4,43%, según la UE.

El ex monopolio: Una regulación exigente

La liberalización del mercado de las telecomunicaciones es un hecho, aseguran fuentes de Telefónica, y se ha avanzado mucho en este aspecto. El ex monopolio, sin embargo, considera que ha estado sometido a la regulación más exigente de todo el entorno europeo, que ha contribuido a que los operadores alternativos hayan encontrado oportunidades de desarrollo. Llegados a este punto, Telefónica aboga por un proceso gradual de desregulación, como afirma que recomienda la Unión Europea.