Arte

Asomarse a la obra de Alberti

El Reina Sofía repasa a través de casi un millar de piezas la trayectoria vital y artística del poeta. Es el proyecto de mayor envergadura para conmemorar el centenario del nacimiento del autor de 'Marinero en tierra'

E

ntre el clavel y la espada es el título de un libro de poemas de Rafael Alberti de 1941 -la época del exilio en Argentina con su primera mujer María Teresa León y el año en que nació su hija Aitana en Buenos Aires-. También es el nombre de la exposición inaugurada esta semana en el Reina Sofía que pasa revista a la vida y obra del escritor nacido en El Puerto de Santa María en 1902.

Entre el clavel y la espada: Rafael Alberti en su siglo, organizada por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), en colaboración con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) y la Fundación Rafael Alberti, es el proyecto de mayor envergadura entre los programados para conmemorar el nacimiento del poeta y la primera exposición que define, en su totalidad, la trayectoria vital y artística del escritor. 'La faceta lírica está representada por el clavel, y la épica, social y política, por la espada', según uno de los tres comisarios Juan Manuel Bonet, para quien la muestra representa 'un fresco de la época'.

Entre las piezas exhibidas en la muestra se encuentra el dibujo 'La Aparición de la Virgen a Alfonso el Sabio' que Alberti dedicó a Federico García Lorca

Poeta y dibujante

Rafael Alberti fue poeta, dibujante y una de las figuras centrales de la Generación del 27. Llegó a Madrid en 1917 con el propósito de ser pintor. En 1922, el Ateneo de esa ciudad acogió una exposición de su obra que con el tiempo ha llegado a ser considerada como la primera muestra abstracta de un artista español. Sin renunciar a su vocación pictórica, ya desde un primer momento optó por la poesía. En 1925 obtuvo el Premio Nacional de Poesía con Marinero en tierra. Durante esa época publicó varias de sus obras emblemáticas como La amante, El alba del alhelí y Cal y canto. Unido a María Teresa León, inició una evolución hacia la izquierda que desembocó en su militancia en el PCE. Durante la guerra civil, nombrado director del Museo Romántico, fue uno de los principales impulsores de la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Finalizada la contienda, llegó el exilio (París, Buenos Aires y Roma). Regresó a España en 1977 ('Me fui con el puño cerrado y vuelvo con la mano abierta', declaró a su vuelta). El poeta falleció el 28 de octubre de 1999.

Los comisarios Bonet, Carlos Pérez y Juan Pérez de Ayala proponen un recorrido cronológico: Infancia (1902-1917); Madrid (1917-1925); Rafael Alberti y sus amigos de la Generación del 27 (1925-1929); El poeta en la calle (1930-1935); Guerra civil (1936-1939); Exilio en Argentina y en Uruguay; Buenos Aires y Punta del Este (1940-1963); Exilio en Italia: Roma (1963-1977) y Regreso a España (1977-1999). La muestra se completa con un último capítulo, Rafael Alberti y los pintores, que da cuenta de la estrecha relación que mantuvo durante toda su vida con otros artistas. Aquí se exhiben obras de José Caballero, Manuel Millares, Manuel Rivera, Antonio Saura, Antoni Tàpies, Joan Miró, Pablo Picasso, Roberto Matta y Robert Motherwell, entre otros autores.

Los primeros años del escritor son ilustrados por fotografías familiares. Una obra de Daniel Vázquez Díaz, a quien Alberti admiraba, evoca las primeras tentativas pictóricas del homenajeado. El recorrido avanza hacia su estancia en Madrid, sus visitas al Museo del Prado y su aproximación a las vanguardias. Se han reunido numerosos dibujos, que comparten espacio con obras de los artistas que más cerca estuvieron de Alberti entonces, como Vázquez Díaz, Benjamín Palencia y Federico García Lorca, con su dibujo El bosque. Una pequeña sección dedicada a la pintura de Maruja Mallo, con quien Alberti estuvo ligado sentimentalmente, introduce al espectador en la Generación del 27. Las fotografías reflejan la amistad del poeta con Salinas, Guillén, Gerardo Diego y, en especial, con García Lorca. Destaca el dibujo de la Aparición de la Virgen a Alfonso el Sabio que Alberti le dedicó, así como correspondencia entre ambos.

La aparición de María Teresa León marca un antes y un después en la trayectoria de Alberti, que se vuelca en el compromiso político. Los años de la guerra civil se explican con una selecta recopilación de aguafuertes, óleos, dibujos, esculturas, fotografías y carteles de Picasso o Miró. Libros y cancioneros que recuerdan el papel que desempeñó el matrimonio Alberti en la contienda. Los años del exilio son tiempos de fructífera labor creadora que están representados con fotografías, dibujos, liricografías y monotipos de Alberti, que levantan testimonio de su retomada pasión por la pintura. Alberti descubre su faceta como grabador en su exilio italiano. Un quehacer que continuaría a su regreso a España, en 1977.

Un recorrido por el agitado y convulso siglo XX

Rafael Alberti nació recién inaugurado el siglo. Un repaso a su vida es, por tanto, un recorrido por el agitado e inestable siglo XX, que tanto marcó el curso vital y literario de este miembro destacado de la Generación del 27. Para recrear el escenario histórico y el devenir del autor de Marinero en tierra, los comisarios de la exposición han seleccionado cerca de un millar de piezas repartidas en la tercera planta del Reina Sofía, pasillos incluidos.

Manuscritos, primeras ediciones y traducciones de sus libros, objetos personales, fotografías, decorados, correspondencia, grabados, pinturas y esculturas que ayudan a entender mejor la riqueza y complejidad del universo albertiano.

Las obras expuestas proceden de colecciones privadas y de museos y fundaciones. La exposición, cuyo montaje han diseñado Macua & García Ramos, incluye también los documentales Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos, dirigido por Carlos Pérez, y muestra la estrecha relación que Alberti tuvo con el cine, y Alberti para caminantes, dirigida por Javier Rioyo.