Fin de la recesión

Japón levanta cabeza

Parecía que nunca iba a llegar, pero tras sufrir tres recesiones en una década, Japón empieza a ver la luz. 'La recuperación de la actividad puede haber empezado antes de lo que previamente se había anticipado', apunta el Fondo Monetario Internacional (FMI) en un informe reciente.

El repunte de las exportaciones, la mejoría de la confianza de las empresas y los consumidores, la escalada alcista de la Bolsa y la disminución de los créditos incobrables de la banca avalan la recuperación. El dato de crecimiento del segundo trimestre sorprendió al reflejar una subida del PIB del 1% frente al trimestre anterior, dejando el ritmo anualizado en el 3,9%. Las previsiones del FMI para este año son del 2% y del 1,5% para 2004. Algunos analistas han revisado al alza sus estimaciones a la vista de los últimos indicadores, como en Lehman Brothers, que han elevado de un 1,7% a un 2% la previsión para 2004.

Y es que las reformas económicas del Gobierno de Junichiro Koizumi se han unido a una mejor coyuntura exterior y la desaparición de la neumonía asiática para animar la economía.

El incremento de la demanda desde EE UU y de los socios asiáticos, sobre todo China, se ha traducido en un aumento de las exportaciones del 5,4% en julio. El superávit por cuenta corriente remontará un espectacular 34,6% en ese mes con respecto a julio de 2002, situándose en el 2,75% del PIB.

En la recuperación de las exportaciones ha tenido mucho que ver el mantenimiento del yen a un valor competitivo frente al dólar. En los siete primeros meses del año las autoridades japonesas han empleado nueve billones de yenes (72.000 millones de euros) en intervenciones en el mercado para impedir que el yen se revalorice, manteniéndolo en el entorno de las 119 unidades por dólar. 'Pese a la mejoría económica, las noticias del mercado y las mejores perspectivas, lo más probable es que las autoridades continúen interviniendo para evitar que el yen se aprecie, debido al firme objetivo de poner fin a la deflación', prevé Paul Sheard, economista jefe de Lehman Brothers en Asia.

Y es que la caída de precios es uno de los principales riesgos de Japón. El IPC general ha registrado descensos interanuales todos los meses desde hace cuatro años. 'Es probable que la deflación persista y continúe exacerbando la fragilidad de los sectores financiero y empresarial', advierte el FMI.

Sin embargo, el mismo fondo reconoce que la política monetaria flexible que está aplicando el Banco de Japón 'ha ayudado a mantener la estabilidad financiera y puede ayudar a contener la deflación'. Los tipos de interés oficiales se mantienen en el 0%, se ha inyectado liquidez al mercado y se han flexibilizado las exigencias a la banca. En un año la ratio de créditos incobrables en los principales bancos ha caído del 8,5% al 7,25%. Además, se han beneficiado de la subida de la Bolsa, que ha repuntado un 24% en lo que va de año y puede mejorar. 'Aunque el mercado bursátil japonés ya ha descontado en buena medida la mejoría cíclica, creemos que todavía existe margen de revalorización, gracias, sobre todo, a las perspectivas de continua reforma estructural', augura Robert Feldman, analista de Morgan Stanley.

En el mundo empresarial, las mejores condiciones se han reflejado en los indicadores avanzados, que llevan tres meses por el nivel de 50 que separa la expansión de la recesión. BNP Paribas apunta el aumento de la demanda en Asia, la previsión de una recuperación de la economía mundial, los precios de las acciones y la recuperación del sentimiento del consumidor como las causas que han impulsado el índice.

El problema del paro

Al riesgo de deflación se suman otros, como el desempleo, del 5,3%, y el aún inestable sistema financiero. La tasa de paro lleva más de dos años instalada por encima del 5%, un nivel dramático en una economía en la que el desempleo era algo desconocido hasta hace pocos años.

La actividad productiva aún no tiene la fuerza suficiente para generar puestos de trabajo. De momento, la recuperación se toma con alfileres, como no podía ser de otra forma en una economía que arrastra más de una década de estancamiento.

Apuestas por Koizumi en las elecciones del PLD

El primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, se enfrenta el próximo sábado al primer examen electoral desde que llegó al poder, en abril de 2001. El gubernamental Partido Liberal Democrático (PLD) elegirá ese día a su nuevo líder, que en la práctica sería el primer ministro. Todo apunta a que Koizumi, que llegó al poder como abanderado de las reformas en un partido muy conservador, batirá a sus tres adversarios: el jefe de política del PLD, Shizuka Kamei; el ex ministro de Exteriores, Masahiko Komura, y el ex ministro de Transportes, Takao Fujii.

'La clave para el mercado será la remodelación del Gabinete, que seguirá a las elecciones. En particular, si Heizo Takenaka, el arquitecto del plan económico de Koizumi, sigue, será un signo de por dónde va a ir la política', afirma Paul Sheard, economista jefe de Lehman Brothers en Asia. Las reformas de Koizumi han sido bien vistas por los inversores y por el FMI. 'Creemos que Koizumi posee más de un 85% de probabilidades de ganar y transformar esa victoria en una aceleración de las reformas', apunta Stephen Roach, economista jefe de Morgan Stanley. A mediados de 2004 se celebrarán las elecciones generales y las previsiones dan la victoria al PLD.