OMC

EE UU dice que Cancún fracasará si no hay concesiones de otros países

Piensen de qué lado quieren estar', dijo el representante estadounidense a los delegados de los otros 145 países que participan en la V Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Con estas palabras Zoellick estableció dos bandos en la cumbre: el suyo, al que se suma la Unión Europea, y el de los países exportadores de productos agrícolas, reunidos en el Grupo Cairns y, en esta cumbre, en el G-21.

A este último se han sumado China e India y exigen un recorte drástico de las ayudas que los países más desarrollados conceden a sus agricultores y que ascienden a 300.000 millones de dólares al año. Una reducción mayor que la propuesta por Washington y Bruselas.

Zoellick hizo esas declaraciones tras reunirse a puerta cerrada con otros delegados con los que mantiene acuerdos comerciales bilaterales, como México y Chile y a quien pidió que actúen de mediadores con el resto de los países. 'Tengo que mostrar algo. Denme algo que mostrar', dijo el estadounidense según fuentes cercanas.

En la reunión participaron también delegados de Australia, Canadá, Chile, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Israel, Jordania, Marruecos, Namibia y Nicaragua.

La ministra de Exteriores de Chile, Soledad Alvear, reconoció las diferencias existentes con EE UU en el seno de la OMC, pero se mostró confiada en que ello no afectaría su relación bilateral. 'Queremos fortalecer el compromiso de Doha. En el ámbito agrícola, la Declaración de Doha fue muy clara en el sentido de que había que avanzar en tres direcciones: accesos, subsidios y apoyos domésticos', explicó Alvear.

Presión del G-21

Chile es uno de los países del Grupo de los 21, que presentó una propuesta alternativa a la de EE UU y la UE en Cancún que contempla una reducción mayor de las ayudas de estos países, incluida la eliminación de los subsidios a la exportación, que dañan las exportaciones de los países en desarrollo.

Pero el avance en las negociaciones agrícolas, el tema más espinoso y principal de la cumbre, no se materializó ayer, segundo día de las negociaciones. Los delegados tienen hasta el domingo para alcanzar un acuerdo en el balneario mexicano que impulse la ronda de liberalización.

Ante la tentativa de EE UU de ganar adeptos, el ministro brasileño de Exteriores, Celso Luiz Nunez Amorim, declaró: 'Esperamos que otros oirán nuestro mensaje y, en vez de enfrentarnos o intentar dividirnos, unirán fuerzas en la empresa de inyectar nueva vida a un sistema multilateral de comercio que responda a las demandas de la mayoría de la población'. Brasil lidera las reivindicaciones del G-21 y del Grupo Cairns. El 65% de los agricultores del mundo viven en los países del G-21, cuya población ronda el 50% del total mundial.

Con esos datos, el ministro insistió en que 'no se puede ignorar' la propuesta del grupo.

En la calle, los manifestantes que denuncian las normas de la OMC rindieron un homenaje a Kung Hae Lee, un campesino surcoreano de 54 años que se suicidó el miércoles para protestar por las condiciones comerciales en la agricultura.

Los sindicatos denuncian el trabajo forzoso

150 representantes de sindicatos de todo el mundo exigieron ayer en Cancún que se incluyan los derechos laborales fundamentales en los acuerdos. El secretario de Política Internacional de CC OO, Javier Doz, manifestó que 'es inaceptable que la OMC no ponga ninguna traba al comercio de mercancías o servicios producidos mediante trabajo esclavo o forzoso, como en Birmania'.

Los agricultores defienden la ayuda al algodón

Las asociaciones agrícolas españolas, como Asaja y UPA, han mostrado su malestar por las peticiones de los países africanos de acabar con las ayudas al algodón. De la UE sólo España y Grecia lo producen y las ayudas son de 700 millones de dólares al año. Las protestas de África, entienden, van dirigidas contra EE UU, que subvenciona el sector con 4.000 millones de dólares al año.

El PSOE pide la comparecencia de Rato y Cañete

El PSOE solicitó ayer que el ministro de Economía, Rodrigo Rato, y el de Agricultura, Miguel Arias Cañete, comparezcan en el Congreso para explicar la posición de España ante la cumbre comercial. Según fuentes parlamentarias, la formación que lidera José Luis Rodríguez Zapatero quiere que ambos ministros vayan a sus comisiones respectivas para dar cuentas de la conferencia.