Los bancos centrales temen que el déficit frustre la recuperación
Los banqueros centrales mostraron ayer un renovado optimismo sobre el estado de la economía mundial. Las señales de recuperación de las principales economías 'se acumulan', según palabras del todavía gobernador del Banco de Francia e inminente presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, portavoz del G-10.
'Vemos algunas perspectivas de una aceleración de la inversión en EE UU, y ése es ciertamente el elemento más importante', dijo Trichet. Pero mientras Estados Unidos mejora y en Japón 'las cosas se mueven' en la dirección correcta, la eurozona registrará un comportamiento peor de lo previsto y su crecimiento quedará por debajo del 0,7% previsto por el Banco Central Europeo (BCE) casi con seguridad, dijo el banquero francés.
El BCE presenta el jueves su informe mensual y todo apunta a que recogerá una revisión al alza de la inflación y a la baja del crecimiento para 2003 y 2004.
Este escenario no está exento de riesgos. 'El problema es la sostenibilidad de esta recuperación a medio y largo plazo', recalcó Trichet. La confianza de consumidores y empresas ha empezado a recuperarse, pero aún es muy frágil, recordaron. Los Gobiernos están financiando la recuperación con un fuerte aumento del gasto y con elevado endeudamiento, lo que presiona al alza los tipos de interés a largo plazo.
Tipos a largo
De ahí que los banqueros adviertan que 'seguirán muy de cerca y con gran atención' la evolución de los tipos a largo, dado que los problemas de números rojos son crecientes en ambas orillas del Atlántico.
Las buenas noticias para la economía global proceden de Asia, que los banqueros centrales perfilan como la alternativa a EE UU para sostener la reactivación. 'China es el motor del crecimiento mundial', dijo Trichet.
Con Japón creciendo -después de años de estancamiento- a un ritmo del 2,3% entre abril y junio, la región ha registrado 'un crecimiento tan fuerte como el del resto de la economía mundial'. El comercio entre los países asiáticos aumenta a niveles 'muy altos' y buena parte del mismo es generado dentro de la propia región, apuntaron los banqueros.
Así las cosas, las perspectivas de una apreciación del yuan chino en el futuro próximo, como quiere EE UU, 'no resultan posibles', según el vicegobernador del Banco de China, Wu Xiaoling. Por su parte, el gobernador de Japón, Toshihiko Fukui, aseguró que el banco mantendrá los tipos próximos a cero hasta que la recuperación se asiente.
Bush reclama más dinero para Irak
El presidente de EE UU, George Bush, ha pedido al Congreso 87.000 millones de dólares más para financiar la posguerra en Irak. Con ello, el gasto inicial en Defensa para 2004 rondará los 400.000 millones de dólares, lo que supone el mayor aumento desde la Guerra de Corea.Con estas nuevas cifras, las previsiones de déficit para el próximo año vuelven a quedar desfasadas y el desfase presupuestario se situará cerca del medio billón de dólares.El gasto en Defensa es uno de los motores del crecimiento de EE UU y el que propició que la economía, en el segundo trimestre creciera el 3,1%.