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Rovi esgrime su saneado balance para pagar dividendos y afrontar posibles compras

La empresa confirma su apuesta de crecimiento pese al ‘profit warning’ anunciado en mayo. Cree que la decisión de la familia Domínguez de elevar su participación es un refrendo a la estrategia

Sede de Laboratorios Rovi.Pablo Monge Fernandez

Laboratorios Rovi ha defendido su posición financiera, con un balance muy saneado y una deuda casi simbólica. Una situación que permite a la farmacéutica mantener la remuneración al accionista vía dividendo y afrontar, si se diera el caso, posibles operaciones corporativas, según explica su director financiero, Javier López-Belmonte, en un encuentro con este periódico. El directivo reitera las estrategias de crecimiento a largo plazo y la solidez del negocio de la compañía, pese al profit warning anunciado el 6 de mayo, con la revisión a la baja de las previsiones de 2026, coincidiendo con la presentación de los resultados del primer trimestre.

“Tuvimos información de que un contrato con el que contábamos en el área de fabricación a terceros (CDMO), con unos ingresos más o menos conservadores, que iba a entrar este año, se retrasaba por una cuestión regulatoria. Tras las conversaciones con el cliente, entendimos que esos ingresos no se iban a producir este año. Entonces, preferimos actualizar el guidance, siendo prudentes y transparentes, y mandar ese mensaje al mercado”, indica el directivo.

El anuncio abrió las dudas de los inversores, tras un inicio de año con fuertes subidas en Bolsa. Desde el máximo anual de 88,70 euros, marcado el 21 de abril, los títulos de Rovi, integrante del Ibex-35, se dejan cerca de un 30%. El 6 de mayo, tras el profit warning, los títulos se desplomaron un 16%, con un recorte en las recomendaciones por parte de firmas como JB Capital, BNP Paribas y Oddo BHF. Desde principios de año, los títulos ceden en torno a un 7% y cotizan en el entorno de los 58 euros, que otorgan a Rovi una capitalización bursátil de 3.000 millones de euros.

Ante la cuestión sobre si los inversores acabarán reconociendo el valor de Rovi, Belmonte cree que, al final, el mercado bursátil, en el largo plazo, siempre acaba convergiendo con el valor real de la compañía. El directivo afirma que el objetivo de la dirección es ejecutar el desarrollo operativo ya planificado para alcanzar las metas en el largo plazo. “No me cabe la menor duda de que una vez que el mercado vea que cumplimos ese objetivo, nuestras acciones se revalorizarán”, destaca.

López-Belmonte cree que Rovi recibió un respaldo a su estrategia en agosto del pasado año, cuando la familia Domínguez, dueños de Mayoral, y uno de los grandes grupos inversores de la Bolsa española, comunicó que había elevado su participación en la farmacéutica del 5% al 11%, consolidándose como segundo accionista. “Por los éxitos que han tenido en las compañías que han invertido, para mí es un referendo a la gestión y ojalá, como han tenido tanto éxito en los últimos años en distintas operaciones, vuelvan a repetir ese éxito en Rovi. Para nosotros, son un referente en el ámbito de la inversión en España”, señala López-Belmonte.

El ejecutivo insiste en que la idea de la farmacéutica es crecer en 2026, tras un ejercicio como el de 2025, que marcó un punto de inflexión para sentar las bases del crecimiento futuro. La compañía prevé aumentar sus ingresos operativos entre 1,5 y 1,8 veces en 2030, con una estrategia de ampliación de las capacidades de su negocio de fabricación a terceros. Rovi espera que el impulso de sus ingresos proceda principalmente del negocio de CDMO, del que prevé que las ventas se dupliquen hasta los 700 millones en 2030.

Con respecto a la retribución a los inversores, la junta de accionistas de Rovi aprobó ayer el pago de un dividendo de 0,9594 euros por acción, con un desembolso de 49,15 millones de euros. “Supone el reparto de un 35% del beneficio consolidado de la empresa”, dice López-Belmonte, quien añade que Rovi es una compañía que cree que el valor está más en el crecimiento del precio de la acción a largo plazo. “Gracias a la política financiera que llevamos, podemos complementar esa retribución al accionista con el dividendo”, señala.

A su vez, de cara a la ejecución de posibles operaciones corporativas, Belmonte precisa que todo el plan estratégico se basa en elementos que ya están en la compañía, añadiendo que el crecimiento previsto es más bien orgánico. El ejecutivo señala que la empresa no depende de operaciones de M&A, si bien destaca que la posición financiera de la farmacéutica lo permitiría. De hecho, señala que Rovi tiene un balance muy saneado, con deuda casi simbólica, gracias a la capacidad de generación de cash flow. “Está claro que tenemos munición para hacer M&A y siempre dejamos la puerta abierta a esta alternativa, si se plantea alguna operación interesante para añadir valor a la compañía”, dice Belmonte, quien recuerda que la nueva planta de fabricación de inyectables en Estados Unidos procede de una adquisición, en septiembre de 2025, a Bristol Myers Squibb.

El ejecutivo destaca que la operación de esta fábrica se completó en abril y ya forma parte de la red industrial del grupo. López-Belmonte explica que esta planta refuerza la presencia industrial de Rovi en EE UU, y añade que la empresa ha suscrito un acuerdo de fabricación con una duración inicial de cinco años, que contempla un pago mínimo de 50 millones de dólares por cada año de contrato.

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