Apagón

Las autoridades de EE UU y Canadá piden ahorro eléctrico

El estado de Nueva York se mantenía ayer en estado de emergencia ante la posibilidad de nuevos cortes del suministro eléctrico. Estos cortes podrían producirse, sobre todo, a partir de hoy lunes, ya que la demanda eléctrica en Nueva York es todavía superior a la suminstrada.

Según explicó el gobernador de este Estado, Gorge Pataki, la región está recibiendo sólo 21.000 megavatios de potencia, cuando el consumo normal es de 24.000. Esta situación de anormalidad en la generación de electricidad se da en el resto de zonas afectadas por el apagón, de ahí que las autoridades hicieran ayer constantes y unánimes llamamientos a la ciudadanía para que ahorren consumo eléctrico, a pesar de que es precisamente en estas fechas cuando se dispara el consumo energético debido a los aires acondicionados en ciudades acostumbradas en vivir a 40 grados en verano.

El secretario estadounidense de Energía, Spencer Abraham, señaló ayer que su meta ahora es estabilizar la generación eléctrica existente 'y eso llevará algún tiempo', añadió. Por ello, insistió en que 'hasta que se vuelva a obtener toda la potencia seguirá existiendo la posibilidad de apagones recurrentes'.

La prioridad de las compañías es ahora poner en marcha la cantidad suficiente de generadores como para hacer frente a la demanda de energía que, sin duda, se reistrará a partir de hoy.

Las autoridades estadounidenses y canadienses inician esta semana con el reto de averiguar las causas del apagón que el jueves dejó sin electricidad a 50 millones de ciudadanos durante 36 horas en estos dos países. Pero lo que más les preocupa es tomar las medidas necesarias para que los cortes de fluido eléctrico no se repitan.

El Consejo Nacional para la Fiabilidad Eléctrica, organismo creado tras el apagón de Nueva York de 1965, apuntó ayer que el corte de electricidad se debió, como causa más probable, a un fallo en el suministro en tres líneas del estado de Ohio. En sólo nueve segundos y en un 'efecto dominó' el corte de electricidad se extendió desde Nueva York a Toronto ydesde Detroit y Cleveland a Ottawa.

El miercoles se reunirá la comisión encargada de investigar el apagón que estará encabezada 'por una persona muy conocida', según anunció ayer el presidente del Consejo de Seguridad Eléctrica, Michel Gent.

Los primeros cálculos oficiales y de expertos cifran el coste del apagón entre 750 y 1.000 millones de dólares.

Las pérdidas de empresas de servicios, de turismo, los comercios, cines y teatros que se vieron obligados a cerrar serán cuantiosas y lo más seguro es que las reclamaciones aún aumenten en los próximos días.

Los vuelos se mantienen, pero con retrasos

Los aeropuertos de la zona afectada por el apagón van recuperando poco a poco la normalidad y las cancelaciones de vuelos ya se habían reducido ayer al mínimo. Persistían, eso sí, los retrasos, sobre todo en los aeropuertos neoyorquinos John Fitzgerald Kennedy, Laguardia y Newark (Nueva Jersey).

Estos aeropuertos continuaban sufriendo demoras provocadas por los problemas informáticos y de comunicación, si bien el ritmo de actividad mejoró gracias a la cancelación de algunos vuelos.

Miles de personas guardaban cola a la espera de conseguir una plaza para su destino, algo no demasiado fácil si se tiene en cuenta que en fin de semana se reduce el número de vuelos y el apagón dejó a muchos aviones fuera de su base habitual.

Las compañías con vuelos programados entre Madrid y las ciudades de Nueva York y Toronto mantenían ayer todos los trayectos previstos y esperaban que las operaciones se realizaran con normalidad.

Sólo Delta Airlines, que el pasado sábado anuló sus vuelos con Nueva York, preveía alrededor de dos horas de retraso en la salida del vuelo de ayer en el que se acomodó a los pasajeros que no pudieron embarcar el sábado.