Energía

Rusia triplica las reservas en divisas gracias a los ingresos por energía

Rusia y Arabia Saudí constituyen los dos ejemplos totalmente opuestos que ilustran el viejo cuento popular de la hormiga y la cigarra a la hora de gestionar los ingentes recursos que genera el petróleo. Un estudio de Goldman Sachs señala cómo el alza de los precios del petróleo ha permitido a Rusia triplicar sus reservas en divisas, mientras que la deuda pública de Arabia Saudí asciende al 90% del PIB.

Saudíes y rusos compiten por el liderazgo mundial del petróleo. La capacidad de producción de Rusia se acerca a los más de nueve millones de barriles diarios de Arabia Saudí y está en condiciones de superar ese techo en los próximos años. Sin embargo, los saudíes aún exportan 8,5 millones de barriles al día, frente a los 5,9 de los rusos.

Pero la gestión ha hecho de Rusia un alumno aventajado. Desde 2000, el presupuesto federal registra sistemáticamente superávit del 1% del PIB. Entre 1999 y el primer trimestre de 2003, las reservas en divisas han aumentado 43.000 millones de dólares, hasta 55.500 millones. El Gobierno ha amortizado deuda externa por valor de 51.800 millones de dólares llevando la deuda pública del 80% al 37% del PIB.

En el lado opuesto, Arabia Saudí mantiene una dependencia extrema del petróleo: representa el 80% de los ingresos, a pesar de que el volumen de exportaciones ha descendido un 22% desde 1980. Si persiste la actual política económica de Riad, Goldman Sachs estima que, para 2010, los saudíes necesitarán que barril cotice a 38 dólares para lograr un presupuesto equilibrado.