Energía

Repsol ultima un contrato en Irán de 1.000 millones para extracción de gas

Repsol está a punto de cerrar las negociaciones con el Gobierno iraní para la adjudicación del proyecto de extracción y distribución de gas natural licuado, en asociación con Royal-Dutch-Shell y la compañía local NIOC. La inversión prevista asciende a 1.000 millones de euros para producir 10 millones de termias anuales.

La multinacional petrolera española Repsol YPF aprovechó el reciente viaje del vicepresidente segundo del Gobierno, Rodrigo Rato, a Irán para ultimar las negociaciones de adjudicación del proyecto de construcción de una planta de extracción de gas natural y su posterior distribución en el yacimiento de South Pars.

El proyecto, denominado Persian LNG, exigirá una inversión aproximada de 1.000 millones de euros y en el mismo participan, como socios de la petrolera española, la compañía estatal iraní NIOC (National Iranian Oil Company) y la angloholandesa Royal-Dutch-Shell.

Los técnicos de Repsol prevén que la nueva planta permita una capacidad de producción de 10 millones de termias anuales, que se repartirán para su exportación entre las tres compañías que participan en el proyecto.

REPSOL 6,31 -3,19%

Las negociaciones entre Repsol y la iraní NIOC se iniciaron en julio de 2001, mientras que Royal-Dutch-Shell se incorporó al proyecto a principios de 2002, una vez que la compañía española había finalizado el estudio previo de viabilidad.

La visita a España del presidente de Irán, Mohamed Jatamí, en octubre del año pasado, permitió retomar las negociaciones que ahora han cobrado un nuevo y casi definitivo impulso con ocasión del viaje de Rato a Teherán, acompañado de una delegación de empresarios españoles entre los que se encontraba el director de la división de Gas Natural Licuado de Repsol, Carlos Quintana.

El vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía mantuvo reuniones con el propio presidente Jatamí y con los ministros iraníes de Economía, Tahmasb Mazaheri, y de Petróleo, Bijan Namdar Zangeneh, en las que ratificó el apoyo del Ejecutivo de Madrid a esta operación de Repsol y al resto de los proyectos que están negociando otras empresas españolas en Irán.

Entre estos últimos destaca el interés de la también petrolera Cepsa por formalizar un contrato de exploración y producción de petróleo en el campo de Chesmmeh, así como varios proyectos en el sector de bienes de equipo como Foster Wheller, Intecsa, Dragados, Taim-TFG o Técnicas Reunidas. Estas últimas serían también algunas de las principales beneficiaras de los contratos de exploración derivados del proyecto de Repsol.

Proyectos para despertar al 'gigante dormido'

Los analistas mundiales definen a Irán como 'el gigante dormido' cuando se refieren a su potencial gasístico. El sector de la energía representa el 80% del PIB de Irán, que tiene una de las reservas de crudo más importantes del mundo y es la segunda potencia mundial en reservas de gas, después de Rusia, que se concentran en el yacimiento de South Pars.

Con este potencial, el Gobierno iraní se ha marcado el objetivo de triplicar su consumo interno de gas en 15 años, pasando de 100.000 millones de metros cúbicos a 300.000 millones, debido, fundamentalmente, a las nuevas centrales eléctricas y a las necesidades de inyección de gas en los pozos petrolíferos.

El desarrollo de South Pars está encaminado a cubrir esta demanda y allí es donde se concentra el interés prioritario de las compañías españolas.