Arte

'El árbol de la vida' florece en Segovia

La catedral acoge desde el próximo jueves una nueva edición de Las Edades del Hombre, que descubre más de 300 gemas del patrimonio cultural castellano-leonés

El Muyo es uno de los pueblos negros segovianos (Becerril, El Negredo), conocidos así por sus construcciones de pizarra. Un lugar de vida tenue en invierno que guarda entre los muros de la iglesia de los Santos Mártires San Cornelio y San Cipriano una de las joyas del arte sacro de las diócesis castellano leonesas, una cruz procesional realizada en plata por un artista anónimo a mediados del siglo XVI. Esta cruz de gajos, de brazos cilíndricos, con gajos o ramas cortadas, es el símbolo de la nueva edición de Las Edades del Hombre, que bajo el título de El árbol de la vida abrirá sus puertas el próximo 8 de mayo en la Catedral de Segovia. Más de 300 piezas, muchas de ellas desconocidas para el público, para relatar los últimos momentos de la vida de Jesús.

La elección del tema de la Pascua no es casual. La grandiosidad de la catedral segoviana, la dama de las catedrales, en la que se dan cita el gótico, el renacimiento y el barroco, ha obligado a buscar el equilibrio entre continente y contenido, explica Antonio Meléndez, secretario general de la Fundación Las Edades del Hombre. Los 7.400 metros cuadrados de superficie del templo son un escaparate para las obras de Gregorio Fernández, Ambrosius Benson, Juan de Juni, Zuloaga, Pedro Berruguete, El Greco o Murillo.

Las obras escogidas proceden en su mayor parte de la Iglesia de Segovia -están representados 51 pueblos de la provincia-, con una importante contribución de las otras diez diócesis de Castilla y León. Al igual que en anteriores ediciones, se ha procurado no repetir piezas y tan sólo se exhiben seis obras de exposiciones anteriores. El público podrá descubrir alrededor de 15 obras recuperadas de una situación de alto deterioro; entre éstas, un pequeño calvario anónimo de la Iglesia de Torrecaballeros o un lienzo con un Cristo ante la cruz, en cuya restauración trabajaban todavía esta semana los especialistas de la fundación. Junto al patrimonio de los pequeños y desconocidos pueblos, se muestra la riqueza de los monasterios de clausura, una de las grandes aportaciones de la fundación, reconoce Antonio Meléndez.

Por primera vez se muestran juntos 22 grandes pasos de Semana Santa de Castilla y León

El árbol de la vida reúne piezas desde el Románico más puro hasta obras del siglo XX. Por primera vez se presentan juntos 22 grandes pasos de Semana Santa de la tierra, recién llegados de Valladolid, Medina de Rioseco, Medina del Campo, Tordesillas, Zamora, El Burgo de Osma, Ávila, León, Carrión de los Condes y San Cebrián de Campos. Cuatro de ellos realizado en el último siglo: La Sagrada Cena, esculpido por Juan Guraya en 1958, procedente de la Iglesia de San Pedro Apóstol de Valladolid; Cristo con la cruz a cuestas y el Cirineo, de Mariano Benlliure, del Museo de Semana Santa de Zamora, y dos pasos de Aniceto Marinas de la Iglesia de San Millán (Segovia).

El relato de El árbol de la vida se desarrolla en siete capítulos: La entrada en la ciudad, La mesa puesta, El jardín, Ecce Homo, El árbol plantado, Del regazo de la madre al regazo de la tierra y, por último, Y el fruto maduró. Del conjunto, El árbol plantado, podría ser considerado por sí mismo una exposición independiente. Se muestra en unos 1.000 metros cuadrados, en el crucero de la catedral, y cuenta con más de un centenar de obras. Crucificados (Cristo de los Balderas del maestro Fernández), calvarios, cruces procesionales...

El árbol de la vida coge el testigo en España de Remembranza, celebrada en la catedral de Zamora a finales de 2001 y que exhibió 374 obras y fue visitada por 510.000 personas. La muestra que acogerá la Catedral de Segovia hasta el próximo mes de noviembre se ha preparado en tiempo récord. 'Llegamos de Nueva York para celebrar la Navidad y en seguida empezamos a preparar la muestra de Segovia', cuenta Antonio Meléndez.

Previamente, el secretario general de la Fundación había recorrido 200 pueblos segovianos en busca de piezas. Seleccionadas las obras, el siguiente paso fue la confección del catálogo de la exposición y el montaje de la misma. Un trabajo costoso, especialmente en el caso de los pasos de Semana Santa. El del Descendimiento de Gregorio Fernández, que viene de la Cofradía de la Vera Cruz de Valladolid, comenzaba a primera hora del pasado lunes y concluía a media tarde.

Segovia abre el último ciclo de las exposiciones de Las Edades del Hombre. A partir de ahora, la fundación inicia un proceso de revisión de su actividad. Las exposiciones son el signo de identidad de Las Edades, las que han permitido conocer en todo el mundo el valioso patrimonio cultural de Castilla y León, pero en la fundación son conscientes de que son una moda y 'las modas son pasajeras', reconoce Antonio Meléndez.

El futuro pasa por exposiciones menos grandiosas y nuevas actividades. El bullicio cultural estará en el Monasterio de Santa María de Valbuena, en la Ribera del Duero, sede de la fundación. Es un monasterio del siglo XII, cedido por el Arzobispado de Valladolid para albergar los edificios administrativos de las Edades. Allí se ubican el centro de formación, investigación, seguimiento, restauración y difusión del patrimonio de la iglesia castellano leonesa.

El patrimonio histórico-artístico más extenso de Europa

Las Edades del Hombre es un proyecto de carácter religioso que nació con el objetivo de acercar al público el patrimonio histórico-artístico de Castilla y León y contribuir, al tiempo, a su conservación y restauración. El proyecto fue innovador desde la primera de las exposiciones, El arte en la Iglesia de Castilla y León (Valladolid, 1988-1999). Las muestras se alejan de los criterios museísticos para dar pie a exposiciones-relato, en las que las obras de arte son los instrumentos utilizados para contar una parábola. Las piezas se muestran sin obstáculos entre la obra y el espectador y en marcos únicos, como son las catedrales. Un acierto, corroborado por los más de seis millones de personas que han visitado las 10 ediciones de Las Edades del Hombre.

En los 15 años de andadura, se han expuesto más de 2.000 piezas, muchas presentadas por primera vez y otras restauradas, todas pertenecientes al patrimonio de las diócesis castellano leonesas. Castilla y León es la región europea que cuenta con el conjunto de obras de valor histórico-artístico más extenso (aproximadamente el 50% del total español).

En 1995, la muestra comenzó su apertura al exterior con la exposición de Amberes, Flandes, Castilla y León y se consolidó internacionalmente en 2002 con Time to hope (Tiempo para la esperanza), celebrada en Nueva York.

Tras las visitas a Valladolid, Burgos, León, Salamanca, Soria-Osma, Palencia, Astorga y Zamora, la muestra llega a Segovia, primera parada del último ciclo del evento, que continuará el próximo año en Ávila y en 2006 en Ciudad Rodrigo.