OMC

El comercio mundial se enfrenta a un nuevo periodo de incertidumbre económica

En su informe anual, la OMC predice para este año entre un 2 y un 3% máximo de crecimiento del comercio de mercancías, lo que significa que será más o menos igual que el de 2002 y menos de la mitad de la media registrada en los años noventa. Además, los riesgos de que haya que revisar a la baja las previsiones para el 2003 son considerables por la morosidad de la economía mundial y la posibilidad de que siga extendiéndose la neumonía.

Así, el 2,5% de crecimiento del comercio de mercancías correspondiente al año pasado, en contraste con la caída del 1% sufrida en 2001, se debió fundamentalmente a la fuerte demanda de EEUU y de las grandes economías asiáticas como China. Esa media del 2,5% en 2003 oculta además el hecho de que fue un crecimiento desigual, con regiones que crecieron poco o incluso sufrieron una contracción como Europa Occidental y América Latina, en este caso por las crisis argentina y venezolana.

La ronda de negociaciones multilaterales, lanzada en Doha en noviembre de 2001, se resiente de la falta de progresos en temas clave como la agricultura o los temas relacionados con el trato especial y diferenciado que reclaman los países en desarrollo. El incremento del comercio de servicios se dio pese al miedo persistente a nuevos ataques terroristas y el incremento de los precios del combustible, que contribuyeron a limitar el crecimiento de los viajes y los transportes internacionales.

Crecimiento por países

Por regiones, el comercio de mercancías de los países en desarrollo de Asia creció un 12,5% en volumen, lo que hizo que los flujos de importación y exportación de todo el continente crecieran en dos dígitos.

Sin embargo, ese crecimiento fue desigual, y así, el valor de las importaciones y exportaciones de China creció más de un 20% y el comercio indio aumentó también en dos dígitos mientras que Japón registró un crecimiento de sólo un 3 % de sus exportaciones y una contracción de sus importaciones.

China ha superado al Reino Unido y ocupa ya el quinto lugar mundial por la importancia de su comercio. Las economías de los países en transición siguieron mostrando un crecimiento firme - de un 10% aproximadamente debido a la fuerte demanda interna y a la llegada de nuevas inversiones extranjeras directas.

Las importaciones estadounidenses crecieron un 3% debido al consumo de los ciudadanos y a una política fiscal cada vez más expansiva, pero las exportaciones disminuyeron casi un 4% debido sobre todo al limitado crecimiento de sus principales socios comerciales como Europa Occidental o el Japón y a la contracción de Latinoamérica. El volumen del comercio de Europa Occidental sufrió un práctico estancamiento en volumen: las exportaciones de mercancías crecieron sólo un 0,6% mientras que las importaciones cayeron un 0,5%.

América Latina, por su parte, registró uno de los peores años desde los problemas de la deuda de los ochenta en términos comerciales debido a las crisis de Argentina y Venezuela y las dificultades de Brasil en el período que precedió a las elecciones.