Indra se queda sin núcleo estable tras la salida del capital del Zaragozano
El Banco Zaragozano ha puesto fin a su presencia en el capital de Indra, después de reducir a menos del 1% su participación en la compañía tecnológica. La salida de la entidad financiera implica la desaparición del núcleo estable de accionistas que ha permanecido en Indra desde su privatización y en el que el Zaragozano estaba acompañado por Thales y Caja Madrid.
Las tres compañías llegaron en marzo de 1999 a un pacto por el que se comprometían a mantener inalterada la participación conjunta del 25% durante tres años. El banco, sin embargo, fue el primero en salirse de las directrices fijadas con la venta de un 0,58% del capital -lo que redujo su paquete del 4% al 3,42%- en marzo de 2001. Según fuentes cercanas a la operación, fue Caja Madrid la compradora, lo que impidió que hubiera cambios en la participación total.
Un año después, en marzo de 2002, el pacto de accionistas llegó a su fin, momento que aprovechó Thales para comenzar a deshacer su posición. Primero anunció la venta del 6%, lo que dejaba su capital en el 4,5%, y ahora mantiene un 4,2%, según los datos de Indra.
Más drástica ha sido la actuación del Banco Zaragozano, que directamente ha vendido su participación y la ha reducido a menos del 1%, un 0,9%, según el banco. Fuentes del sector añaden que la desinversión real va más allá y que existe una cobertura financiera sobre esta participación. A cierre de 2001, la entidad financiera contaba con el 3,42% del capital, con una valoración de 37 millones a precios de mercado actuales.
Así, Caja Madrid se ha convertido en el único accionista significativo de la compañía tecnológica presidida por Javier Monzón, con el 10,7%.
La ausencia de una fecha precisa en la reducción de la participación del Zaragozano impide saber si la venta fue antes o después de que Alberto Alcocer dimitiera 'como consejero dominical en representación del accionista Banco Zaragozano', según consta en el hecho relevante enviado a la CNMV el pasado 17 de marzo.
Fuentes cercanas a la compañía aseguran que las desinversiones se han hecho escalonadamente, pero que buena parte se produjo antes de la dimisión forzada por la situación judicial de Alcocer. Ello implicaría, según estas fuentes, que el banco ha mantenido un consejero en Indra conforme a unas condiciones de pacto de accionistas que ya no cumplía.
En marzo de 2004 caduca la 'acción de oro'
Desde su privatización en 1999 y hasta marzo de 2002, Indra ha mantenido un modelo de estructura de control de capital muy común entre las empresas privatizadas. Junto a un importante número de acciones que cotizan en Bolsa, el 75% del capital, se mantenía un núcleo de accionistas estables que mantenía unos pactos y el control de una parte determinante de los títulos. En Indra esta estructura se fraguó poco antes de la OPV por la que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales se desprendió de su 66%, participación con la que se quedó tras la fusión de la antigua Inisel con Ceselsa y la venta del 25% a Thomson (hoy Thales). La permanencia de estos tres socios se aseguraba en virtud de unos pactos de accionistas por los que Thomson debía ceder a manos españolas el control mayoritario del núcleo de accionistas de referencia.Durante tres años en que los pactos han estado vigentes, el free float de la empresa se ha mantenido en el 75%, hasta que hace unos meses, Thales decidió desprenderse, por necesidades financieras, de un 6% de Indra, colocándolo en el mercado.Indra tiene presencia en más de 40 países y ha duplicado su beneficio y facturación en los tres últimos años.Dentro de un año, en marzo de 2004, concluirá el periodo asignado para su acción de oro.Su buena posición y la evolución de su estructura accionarial lo convierten en un bocado apetecible para distintas empresas internacionales de sectores tecnológicos.