El coste de los servicios de operación de REE suman 3.360 millones este año, un 36% más
El observatorio creado por grandes y pequeñas eléctricas y la CEOE estima en su último informe que un usuario doméstico paga 15,30 euros/MWh más en su factura por este concepto


El coste de los servicios de operación del sistema eléctrico alcanzó los 3.360 millones de euros hasta mediados de agosto, lo que representa un incremento del 36% respecto al mismo periodo de 2025, según los datos del último informe del Observatorio del Coste de los Servicios de Operación, del que forman parte las asociaciones de las grandes compañías eléctricas, Aelec; las de las comercializadoras independientes ACIE y Acenel; de la gran industria electrointensiva, AEGE; la patronal empresarial CEOE; la Alianza por la Competitividad de la Industria Española; la confederación de consumidores Consumes y Cepyme, entre otros.
Este observatorio estima que en la primera quincena de agosto los consumidores eléctricos han asumido un sobrecoste adicional de 15,30 euros/MWh derivado de estos servicios del operador del sistema, Red Eléctrica (REE), superando los 190 millones de euros en el periodo. Así, desde que comenzó 2026, este sobrecoste promedia 21,24 euros/MWh, en niveles similares al coste de las redes (que los usuarios pagan en los peajes de su factura), lo que eleva el coste acumulado este año hasta esos 3.360 millones de euros. En estos coste se incluye los de la llamada operación reforzada, que REE aplica desde que se produjo el gran apagón del 28 de abril de 2025. Sin embargo, el operador no los desglosa.
El observatorio calcula que el peso de estos costes de los servicios suponen un impacto del 5% para un consumidor doméstico; de un 8% para una pyme y de hasta un 13% para las empresas electrointensivas.
Más que la energía
Según el último informe quincenal, las entidades que forman parte del observatorio insisten en que los costes asociados a la operación del sistema han experimentado un incremento significativo, “trasladándose directamente a la factura eléctrica de los consumidores y alcanzando en numerosos periodos niveles superiores al propio precio de la energía”. Asimismo, subrayan que este incremento se ha visto especialmente agravado por la aplicación de medidas extraordinarias como la operación reforzada de REE, que “se ha intensificado de forma notable, provocando un aumento sustancial de los costes que soportan hogares y empresas”.
Para las empresas, “todo ello se traduce en una señal de precios distorsionada, que encarece el suministro eléctrico y reduce la competitividad de la economía”. Por ello, reiteran la necesidad de “adoptar medidas que corrijan estas distorsiones”, con propuestas para “reducir estos costes, mejorarla transparencia y la competitividad de la economía española”.