Crisis

Bush rechaza ampliar 45 días el ultimátum para el desarme de Irak

Las maniobras diplomáticas se aceleran en el Consejo de Seguridad de la ONU. EE UU está dispuesto a atacar Irak sin el respaldo de la comunidad internacional, pero es consciente de que el apoyo de Naciones Unidas convertiría su ataque en una acción legítima. Sin embargo, la paciencia de Washington se agota y ayer rechazó tajantemente una propuesta elaborada por los seis países indecisos del Consejo para ampliar 45 días el ultimátum para que Irak se desarme.

'La votación de una resolución contra Irak se realizará esta semana', declaró ayer el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer. 'Hay espacio para un poco más de diplomacia, pero no mucho espacio y no mucho tiempo', declaró Fleischer, quien aseguró que Washington no aceptará 'de ninguna manera' aplazar el ultimátum ni siquiera un mes más. Reino Unido lanzó el viernes pasado una propuesta para fijar en el próximo día 17 el límite temporal para que Irak se desarme definitivamente.

Francia y Rusia rechazaron inmediatamente la propuesta y esta semana han garantizado que vetarán una segunda resolución que abra la puerta a la intervención armada contra Irak. Bush intenta ahora ganar el apoyo de la mayoría del Consejo, compuesto por 15 miembros. A esos efectos, ha mantenido conversaciones telefónicas con los presidentes de España, José María Aznar, Angola, José Eduardo dos Santos, y China, Jiang Zemin.

El primer ministro británico, Tony Blair, también realiza contactos de última hora y hoy se reunirá en Londres con su homólogo alemán, Gerhard Schröder. Los Gobiernos de EE UU y Reino Unido planean ahora una nueva estrategia que pasaría por fijar unas metas concretas de desarme que permitirían evaluar objetivamente si Irak cumple o no con el desarme. Washington ha desplazado a 300.000 soldados a golfo Pérsico y no está dispuesto a ceder en su empeño de derribar al régimen de Sadam Husein.

Las posiciones no parecen haber variado sustancialmente pese a los esfuerzos diplomáticos de ambas partes. EE UU, Reino Unido, España y Bulgaria defienden una segunda resolución de la ONU que, en la práctica, supondría dar la bendición al ataque planeado por el Gobierno de George Bush. Rusia, Francia, China, Alemania y Siria se oponen a esa maniobra. Finalmente, Chile, México, Pakistán, Angola, Guinea y Camerún aún no ha revelado cuál será su voto. Pero el Parlamento paquistaní ya ha afirmado que no puede apoyar la guerra y Chile también defiende dar más tiempo al trabajo de los inspectores.

EE UU, Reino Unido, Francia, Rusia y China son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y tienen derecho de veto sobre las resoluciones. El resto de los integrantes son rotatorios. Para ser aprobadas, las resoluciones necesitan al menos nueve votos favorables.

Incidente en Irak

Las inspecciones que Unmovic realiza en Irak desde finales del año pasado vivieron ayer su momento más crítico. Dos aviones espía U-2 irrumpieron a la vez en el espacio aéreo iraquí y Bagdad exigió a la ONU su retirada inmediata. Un acuerdo tácito entre las autoridades de Irak y las de Naciones Unidas establecía que sólo un avión al día sobrevolaría el territorio.

Washington aprovechó el incidente para mostrar la falta de voluntad de cooperación de Irak. Pero la ONU reconoció que se trató de un 'error técnico' y aseguró que no se volvería a repetir.

El Gobierno español niega más tiempo a la inspección

El Partido Popular volvió a quedarse ayer solo en el Congreso de los Diputados al rechazar una moción defendida por el Grupo Socialista y apoyada por toda la oposición en la que se apostaba por prorrogar y fortalecer el trabajo de los inspectores de la ONU como vía para evitar la guerra.

El portavoz socialista, Manuel Marín, aseguró que el ataque a Irak sigue siendo evitable, ya que el desarme del régimen iraquí puede conseguirse a través del trabajo que realizan los inspectores. En la moción derrotada también se emplazaba al Ejecutivo español a respaldar las iniciativas incluidas en el memorándum presentado por Francia, Rusia y Alemania al Consejo de Seguridad, a través del que se persigue una solución pacífica para el conflicto.

UGT y CC OO han convocado paros de un cuarto de hora para el viernes en contra de la guerra.