Operación

El Gobierno de Aragón permuta suelo en Zaragoza por viviendas y equipamientos

El Gobierno de Aragón ha decidido culminar, 20 años después, la ordenación del popular barrio de Delicias en el centro de Zaragoza. Lo más novedoso de este proyecto es la fórmula elegida para su desarrollo: la permuta de obras.

Con el fin de evitar una escalada de precios de las viviendas nuevas y usadas de la zona, la empresa autonómica Suelo y Vivienda ha abierto el plazo para que puedan presentarse ofertas para la permuta de suelos y obras en los solares denominados como esquinas del psiquiátrico.

El gabinete regional pretende, por tanto, que sobre una superficie total de 26.000 metros cuadrados se urbanicen y edifiquen cinco equipamientos sociales, tres de ellos para entregar llave en mano a la Administración autonómica y los otros dos al Ayuntamiento de Zaragoza, así como 190 viviendas libres y 411 plazas de garaje.

Los tres equipamientos regionales son una residencia de mayores y un centro de día que tendrá asociado un aparcamiento público; el nuevo edificio-sede del Departamento regional de Salud, Consumo y Servicios Sociales, y, por último, un banco de sangre y tejidos.

Cláusulas

Por su parte, serán entregados al consistorio zaragozano un pabellón polideportivo con piscina cubierta, así como un teatro, un centro de convivencia y diversas oficinas municipales.

Poner en pie todos estos edificios, completar la urbanización de la zona con nuevas áreas verdes y espacios peatonales y finalizar la ampliación del colegio público José María Mir supondrá una inversión global de 36 millones de euros, de los cuales la Administración regional no tendrá que desembolsar ni un céntimo, ya que el coste del proyecto lo asumirá íntegramente el promotor que resulte adjudicatario del concurso.

A cambio de ese desembolso, la empresa constructora-promotora podrá edificar un total de 190 viviendas de precio libre y gestionar la explotación de 411 plazas de aparcamiento y los locales comerciales vinculados a las casas.

La parcela donde se ubicarán los pisos tiene una superficie de 3.611 metros cuadrados y su propiedad se transmitirá al constructor que resulte adjudicatario, que podrá simultanear las obras de las viviendas y los equipamientos sociales.

Aunque esta fórmula no es nueva, lo cierto es que se ha utilizado en muy pocas ocasiones y, habitualmente, para financiar proyectos de mucha menos envergadura que éste. Se trata de un procedimiento que ya se ha aplicado en alguna otra comunidad autónoma para promover suelos públicos y que, en este caso, permitirá a la empresa pública regional financiar tanto los equipamientos como las obras de urbanización.

Además, la Administración regional se ha asegurado de que la construcción de los distintos equipamientos sociales se hace con arreglo a las normas previstas en cada uno de los proyectos y que el suelo para las viviendas no se retiene de forma especulativa. Por ello, se fija un plazo máximo de construcción de 24 meses y hasta que no se apruebe la recepción de los equipamientos no se hará el traspaso de la propiedad de las viviendas.