Valencia

Ford respalda a Almussafes con carga de trabajo y más colocaciones

En plena marejada del sector del automóvil en España, la planta de Ford en Almussafes (Valencia) vivió ayer el lanzamiento del nuevo motor Duratec HE (antes llamado I4) en un clima optimista, no sólo por lo que supone de carga de trabajo la fabricación de un nuevo producto, sino también por la sensación de respaldo de la dirección europea de la multinacional.

De hecho, fue el propio vicepresidente de fabricación de Ford Europa, John Fleming, quien reconoció el éxito de la planta valenciana en el lanzamiento del modelo Fiesta y del propio motor Duratec, más comparándolo con los problemas que se están registrando en la factoría de Colonia (Alemania), la enseña del grupo en Europa. 'El lanzamiento de nuevos modelos nos obligaba a una profunda reestructuración de la planta de Colonia y sabíamos que nos podía traer problemas, pero los solucionamos gracias a la flexibilidad de fabricación de las factorías de Saarlouis (Alemania) y Almussafes', reconoció Fleming.

Aumento de producción

De hecho, la planta de Almussafes ha tenido que incrementar de 500 a 830 los eventuales que ha contratado para poner en marcha el tercer turno de producción y poder llegar así a 2.050 unidades al día, frente a las 1.930 que se había planteado inicialmente. Ahora de las líneas valencianas salen unos 1.600 coches al día.

Almussafes fabrica en la actualidad los modelos Ka, Focus y Fiesta, y prepara sus líneas para producir a partir del año que viene el Mazda 2. El nuevo motor Duratec HE reemplaza al Zetec SE, cuya producción se ha trasladado a Inglaterra -donde la planta de Daguenham también tiene problemas con algunos motores diésel nuevos- y ha supuesto una inversión de 270 millones de euros.

La previsión es construir 450.000 unidades al año -el 25% de la producción mundial de este modelo-, que se exportarán en su totalidad. En concreto, se montarán en los Mondeo, Focus, Transit y Galaxy que se montan en las plantas de Bélgica, Alemania, Turquía y Taiwan.