Desplome

La Bolsa penaliza a Vivendi tras desvelar sus problemas de liquidez

Otra noticia negativa para el sector de los medios de comunicación, marcado estos últimos meses por las pérdidas y las suspensiones de pagos. Las acciones del gigante francés de la comunicación Vivendi Universal, que registró perdidas de 12.300 millones de euros en el primer semestre de 2002, continuaron ayer su caída en picado. El título cedió el 10,8% de su valor en la Bolsa de París, tras el desplome del 25% de la víspera. Desde el pasado enero, las acciones de Vivendi se han depreciado un 81%.

Mas allá de las pérdidas, provocadas en gran medida por una provisión extraordinaria de 11.000 millones para cubrir la depreciación del fondo de comercio, los inversores se han mostrado especialmente preocupados por el anunció realizado por el propio presidente del grupo, Jean-René Fourtou, sobre los graves problemas de liquidez del grupo, que negocia de forma urgente una línea de crédito adicional de 2.000 millones de euros. Lastrado por una deuda de 19.000 millones de euros y el fuerte déficit, y abocado a lanzar un programa acelerado de venta de activos por 10.000 millones de euros en dos años, el futuro del gigante que creó el defenestrado Jean-Marie Messier está en manos de los bancos. Los expertos creen que en septiembre el grupo se quedará sin liquidez, por lo que si no llega el citado crédito, se verá al borde del abismo.

Mientras Vivendi vivía otra jornada negra, una de sus empresas participadas, EchoStar Communications, la segunda compañía de televisión por satélite de Estados Unidos, anunciaba el retorno a los beneficios en el segundo trimestre. En concreto, la empresa ganó 37 millones de dólares (similar cifra en euros), frente a una pérdida de seis millones de dólares en el mismo periodo del 2001.

Sin embargo, a última hora de ayer, la compañía informó a la SEC de que está bajo investigación en 10 Estados por incumplir las normas que protegen a los consumidores contra posibles abusos de las grandes cadenas en cuanto a espacios publicitarios.

A la crisis de la empresa que preside Fourtou hay que sumar las fuertes pérdidas registrada por el imperio mediático de Rupert Murdoch, que ha contabilizado un déficit en su ultimo ejercicio fiscal de 6.395 millones de euros, 14 veces más que en el ejercicio anterior.

Al igual que Vivendi, la razón esencial de esa enorme cifra es la depreciación del valor de una filial dedicada a la producción de programas de televisión.

Mientras tanto, Kirch Media, el gigante alemán del sector, intenta superar la suspensión de pagos buscando un comprador. De momento ha seleccionado tres candidatos con el fin de adjudicar el grupo el próximo mes de septiembre.

Qwest, obligada a pagar prima para obtener créditos

La compañía telefónica Qwest, que está siendo investigada por el organismo regulador del mercado estadounidense (SEC) y por la oficina fiscal de Denver, se verá forzada a pagar un interés más alto del habitual para conseguir un crédito de 505 millones de euros. Qwest necesita urgentemente el préstamo bancario para evitar la suspensión de pagos. Fuentes consultadas por la agencia Bloomberg afirman que la empresa -que acumula nueve trimestres consecutivos de pérdidas- aceptaría pagar un interés del 13,5%. Las compañías que se acogen al capítulo 11 de la ley de quiebras estadounidense pagan un interés cercano al 5% por los préstamos que solicitan para poder seguir operando. Según la agencia de noticias, este elevado porcentaje muestra la desesperada necesidad que tiene Qwest por conseguir liquidez. La empresa admitió el mes pasado unos errores contables superiores a los 1.000 millones de euros. Los bancos que pueden aportar este préstamo, liderados por Bank of America, están manteniendo reuniones para estudiar la petición de la empresa de rebajar algunas condiciones. Entre ellas, la obligación de que la deuda de Qwest no cuadruplique sus ganancias anuales antes de impuestos. La compañía está tratando de vender algunos de sus negocios, y la semana pasada el Bank of America se mostró dispuesto a aportar 202 millones de euros de los más de 500 solicitados, avalados por el negocio de los directorios telefónicos de Qwest.