Bolsa

La Bolsa baja un 1,33% en la sesión más crispada del año

Volatilidad sin precedentes en la Bolsa española. El Ibex terminó la tanda con una caída del 1,33%, un retroceso normal en cualquier jornada menos en la de ayer. El principal índice del mercado amaneció con un recorte del 2%, que elevó hasta el 5,01% en el peor tramo del día para terminar como si nada excepcional hubiera sucedido. En la historia reciente de la Bolsa española hay pocos precedentes en este sentido.

La española no fue la excepción. Las principales Bolsas de la eurozona vivieron una situación similar. Al cierre, Francfort perdió un 2,47%, y París, un 1,73%. En ambos casos las pérdidas intradía superaron el 5%. De la gravedad de la jornada da idea el bloqueo al que se vieron sometidos en la apertura valores como Telefónica y SCH, que necesitaron subastas de volatilidad para poder casar las operaciones.

La operadora bajó un 1,92%, y el banco, un 0,2%, después de haber llegado a perder un 7% en el peor momento de la jornada. Lo mejor del día fue, con todo, el nivel de liquidez.

El negocio en el mercado continuo fue de 2.328 millones, en línea con el de los últimos días. El detonante de la situación fue el reconocimiento de Worldcom de que infló la cuenta de resultados en 3.800 millones de dólares al reducir de manera artificial sus gastos entre el año pasado y el primer trimestre del actual. En una situación similar se encuentra el balance de CNBC.

Este hecho coincidió con nuevos profits warnings, caso de Micron Technology. También, con el deterioro de las recomendaciones que han lanzado importantes bancos de inversión para compañías como Yahoo o Lucent.

Hay más. Los inversores vuelven a estar muy preocupados por el futuro de las grandes compañías tabacaleras que cotizan en Wall Street, por ejemplo Philip Morris.

El dinero vuelve a refugiarse en los bonos y en el oro

Los inversores huyen de las Bolsas y vuelven a refugiarse, de nuevo, en los pocos mercados alternativos que existen respecto al de acciones. Una vez más, los bonos gubernamentales y el oro actúan de valores refugio. La fuerte demanda de bonos, en un movimiento que se repite de manera intermitente desde hace dos meses, ha provocado caídas sustanciales en los rendimientos de los mismos. La dirección del precio de éstos es contraria a la de la rentabilidad, de tal modo que cuando suben aquéllos presionados por la demanda, como ahora, baja la rentabilidad, y viceversa. En el caso concreto del bono español de referencia a 10 años, la rentabilidad se situó ayer en el 5,074%, muy cerca del nivel psicológico del 5%, referencia que ya ha perdido el bund alemán, que sirve de guía en la eurozona, al cotizar ayer en el 4,869%. Lo mismo sucedió con el francés de referencia, que marcó una rentabilidad del 4,95%. Los analistas recomiendan, no obstante, mucha cautela a la hora de decidirse por estos instrumentos financieros, porque son muy sensibles a los movimientos de los tipos de interés oficiales. El desolador panorama bursátil ha generado, sí, una corriente de opinión favorable a un nuevo recorte de tipos de interés, aspecto que choca con el sentimiento de hace una semanas, que era el contrario. El oro, por su parte, ha recuperado fuerzas en las últimas 48 horas. La onza se pagó ayer en Londres a 325,5 dólares, muy cerca de los 327,85 dólares que alcanzó el 4 de junio y que es, por ahora, el nivel más alto del año. Los expertos se muestran muy confundidos a la hora de analizar el repunte de este metal, porque ya no es patrón moneda como antaño. La única variable que actúa a favor o en contra de su precio es la de la demanda por un mayor consumo o por una caída del mismo.