Siderurgia

El Gobierno de EE UU urge reformas a las empresas del acero

El Administración estadounidense lanzó ayer una dura advertencia a la industria del acero al urgirles a adoptar reformas que mejoren su competitividad o, de lo contrario, corren el riesgo de perder las medidas proteccionistas que ahora les preserva de las importaciones.

El presidente de EE UU, George Bush, decidió el pasado mes de marzo imponer aranceles de hasta el 30% a las importaciones de acero, lo que ha suscitado las críticas de las principales economías. El objetivo de estas medidas, solicitadas por la Comisión de Comercio Internacional del Congreso, era dar a las empresas los tres años de plazo en que estarían en vigor los aranceles para acometer la reestructuración de un sector que ha sufrido 19 bancarrotas desde 1998.

En una carta dirigida a las principales empresas del país, el secretario de Comercio, Don Evans, y el representante comercial de EE UU, Robert Zoellick, la Administración insiste en que 'la industria del acero del país debe utilizar esta ayuda temporal para acometer la reestructuración y asegurar su competitividad a largo plazo', señala la misiva.

Los responsables comerciales advierten que, aunque la medida fue diseñada para su aplicación por tres años, el Gobierno no podrá mantener los aranceles si la Comisión del Congreso no constata progresos en el proceso de reestructuración de la industria. Según anunciaba la carta, la Administración ha solicitado esos informes para el próximo cinco de septiembre y para el próximo mes de marzo.

'Es importante que permanezcamos informados sobre el progreso del sector en implantar los planes de ajuste y en adoptar otros esfuerzos de reestructuración', destacan.

La industria se defiende diciendo que el tiempo de aplicación de las medidas ha sido muy corto como para poder evaluar los resultados.

'No somos de la opinión de que los aranceles nos eximan de la urgencia de reestructurarnos como industria', aseguraba John Surma, vicepresidente de US Steel, pero alegaba que la consolidación es un proceso lento para empresas ya en bancarrota.

'Las empresas Bethlehem Steel y National Steel todavía pierden dinero. El hecho de que haya habido cierta recuperación de los precios no significa que hayamos abandonado los números rojos. Las medidas sólo llevan aplicándose tres meses y no es tiempo suficiente para que la industria cambie su tendencia', apuntaba Alan Wolff, asesor de las principales empresas del acero estadounidenses.