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Foncillas deja la presidencia tras ocho años en el cargo

Santiago Foncillas, el hasta ahora presidente de Dragados, es la principal víctima de la inesperada salida del Santander Central Hispano del capital de la constructora. El veterano ejecutivo presentará hoy la dimisión tras la junta de accionistas que se celebra en Madrid, después de ocho años en el cargo.

Foncillas, que había puesto en marcha dos operaciones simultáneas de gran calado para consolidar Dragados como primer grupo constructor y gestor de concesiones de infraestructuras, no ha tenido otra salida tras ser marginado por el banco en las negociaciones. Fuentes conocedoras de las negociaciones aseguraron ayer que ACS propuso a Foncillas continuar en la empresa, pero éste se negó.

La junta aprobará la renovación del consejo, que quedará con 15 miembros. Ayer, en un consejo extraordinario, dimitieron siete y entraron 10. El nuevo consejo tendrá dos representantes de HBG, tres del SCH, tres independientes (Javier Benjumea, Miguel Blesa y Miguel Roca) y seis de ACS (Alberto Cortina, Isidro Fernández, Enrique Piñel, Felipe Echevarría, Mariano Hernández y Ángel García Altozano). El secretario del consejo, Jesús Ruiz Beato, también será consejero.

Planes en el alero

Ayer, minutos antes de conocerse la venta del paquete del banco, Foncillas desgranaba la estrategia que pensaba seguir en Dragados tras cerrar la compra de HBG. Esos planes incluían la inversión de 1.000 millones de euros a actividades de diversificación hasta el año 2004, como el tratamiento de residuos, la logística portuaria y los servicios integrales.

Foncillas explicó, además, que la operación de compra de la holandesa HBG, ya formalizada, supondrá un endeudamiento de entre 300 y 400 millones de euros y que se financiará con la venta de activos por valor de unos 120 millones de euros y una reducción en el plan de inversiones. Esta acción, junto a la opa sobre Iberpistas, supondrá un endeudamiento total del 50 % de los fondos propios.