Lealtad, 1

Fuerte caída de los flujos de fondos

Uno de los palabros técnicos de moda entre los profesionales del mercado es el del movimiento lateral de consolidación. La perspectiva es, por tanto, favorable, porque, según la definición de este término tan aparente, la Bolsa estaría consolidando los avances rápidos y voluminosos que se produjeron desde los mínimos del 21 de septiembre hasta mediados de diciembre.

La Bolsa es, sin embargo, un mercado en que se cruzan posiciones de optimistas y pesimistas, alcistas y bajistas. Los primeros buscan en ese atasco de los índices indicios de consolidación de la tendencia.

Hay quien entiende, no obstante, lo contrario y relaciona la pérdida de criterio de la Bolsa con el desinterés manifiesto de inversores y operadores debido a las aguas turbulentas que recorren los mercados del mundo tras la salida al escenario, un día sí y otro también, de empresas que reconocen haber cometido los mismos pecados contables que la estadounidense Enron.

Al margen de las apreciaciones psicológicas, de sentimiento, de alcistas y bajistas hay una realidad incontestable. Es la ley de la oferta y la demanda, del papel y del dinero, de tal modo que a mayor abundancia de vendedores se suceden mayores caídas en los precios y al revés.

Los gestores advierten en las últimas semanas de una fuerte caída en los flujos de fondos que tradicionalmente iban a la Bolsa. Destacan, en este sentido, un descenso, también, de los flujos de fondos internacionales, es decir, de los movimientos de ida y vuelta del dinero desde unos mercados a otros.

Los escándalos de la contabilidad creativa hacen muy vulnerable la inversión en Bolsa, tanto por el desprecio que muchos directivos han hecho a sus accionistas como por el encarecimiento del precio de las acciones que supone el reconocimiento de haber falseado cuentas.