Telefónica explora la entrada de nuevos socios en su filial Atento

Telefónica está dispuesta a dar entrada a nuevos socios estables, además del BBVA, en Atento, la filial de centros de atención telefónica del ex monopolio. Para ello, varios bancos de negocios de primera fila están a la búsqueda de accionistas que quieran tomar una participación minoritaria en una compañía que llegó a estar valorada en 2,4 billones de pesetas (14.424 millones de euros) en pleno boom tecnológico.

El futuro de la filial de Telefónica que gestiona los centros de atención al cliente, Atento, ha pasado casi desde su constitución por la salida a Bolsa. Y, aunque esta opción permanece abierta, la crisis de los mercados hace difícil colocar con éxito una compañía que cerró los nueve primeros meses del año con unas pérdidas de 73,4 millones de euros (12.212,73 millones de pesetas).

Este panorama ha llevado al presidente de Telefónica, César Alierta, a explorar otras alternativas para la filial, según fuentes de la compañía. Y así lo ha hecho. Varios bancos de negocios de primera fila han propuesto a la compañía dar entrada a nuevos socios, además del BBVA, con el objetivo de poner en valor la filial y recaudar fondos para enjugar su deuda, sin perder por ello el control de la sociedad.

Según fuentes cercanas al proceso, Telefónica se ha mostrado dispuesta a abrir el capital de Atento, siempre que las firmas de inversión le presenten los compradores adecuados y a un precio favorable. No será la primera vez. El ex monopolio ya ha dado entrada al BBVA, que tiene un 9% de la filial como resultado de los pactos firmados en febrero de 2000 entre la operadora y la entidad financiera.

El banco, sin embargo, se había comprometido inicialmente a tomar un 20% de la filial, un porcentaje que, finalmente, se redujo a menos de la mitad, puesto que su contribución a la compañía no fue dineraria, sino que se basó en la valoración, para la posterior integración en la sociedad, de sus actividad en centros de atención telefónica.

Atento es la filial más internacional de Telefónica, con presencia en 14 países de cuatro continentes y una facturación de 471,8 millones de euros (78.500,91 millones de pesetas). Nació en 1998, fruto del servicio 1003 del ex monopolio, y desde el principio se pensó en su salida a Bolsa, alentada por el ex presidente de Telefónica, Juan Villalonga, el principal impulsor de la internacionalización de Atento.

Salida a Bolsa

La cotización de la filial se definió en los primeros meses del año pasado, con las acciones de la operadora en máximos y en pleno auge de las empresas tecnológicas. En este momento, algunos analistas llegaron a valorarla en 2,4 billones de pesetas (14.424 millones de euros), aunque otros más conservadores la situaban en 349.411 millones de pesetas (2.100 millones de euros).

Pero la colocación en Bolsa, prevista para finales del año 2000, se pospuso indefinidamente por la crisis de los mercados y por la llegada a Telefónica de un nuevo presidente, César Alierta.

Atento ha estado desde entonces redefiniendo su estrategia, en un movimiento que parece haber concluido con la llegada de un nuevo ejecutivo, Alberto Horcajo. El recién nombrado presidente de la filial es, precisamente, un profesional muy curtido en salidas a Bolsa y fue uno de los principales actores de la colocación de Transportes Azkar.

A la espera de que los mercados recobren el pulso, Telefónica está dispuesta a explorar otras alternativas, que no están exentas de dificultades. La primera de ellas es la fijación de precio. Las diferentes valoraciones de los analistas de cara a su salida a Bolsa dan idea de la complejidad de tasar una compañía como Atento, con una facturación de hasta septiembre de 78.451 millones de pesetas (471,5 millones de euros), pero con unas pérdidas considerables fruto de la expansión internacional.

En el mundo hay muy pocas compañías cotizadas que se puedan comparar a Atento, aunque Telefónica considera que Convergys y TeleTech, ambas estadounidenses, pueden ser las más similares. La primera vale en Bolsa en estos momentos unos 1,2 billones de pesetas (7.212,15 millones de euros), y en su mejor momento llegó a estar valorada en 1,66 billones de pesetas. TeleTech, por su parte, tiene una capitalización bursátil de 92.635 millones de pesetas y ha perdido un 85% de su valor desde los máximos de principios de 2000.

El segundo problema de Atento está en su cartera de clientes. Sólo un 31% de su factura procede de fuentes distintas a Telefónica, a pesar del esfuerzo que está haciendo la compañía para diversificar clientes. La previsión es que en el año 2004 los porcentajes cambien las tornas y el ex monopolio represente sólo entre el 40% y el 38% de la carga de trabajo de Atento.

La entrada de nuevos accionistas en la filial de centros de atención telefónica es también una posibilidad de reducción de deuda para la compañía que preside César Alierta. Telefónica ha diseñado un plan para recortar su endeudamiento cerca de medio billón de pesetas con la venta de participaciones y empresas no estratégicas, la externalización de servicios y la gestión de los activos inmobiliarios de la empresa.

 

La operadora pasa el primer examen en Paraguay

Telefónica, junto con otras cuatro candidatas, ha pasado el primer examen en la privatización de la operadora paraguaya Copaco (anteriormente denominada Antelco). Según informaba ayer el diario La Nación, de Paraguay, la compañía española ha sido precalificada en el concurso y competirá a partir de ahora con Deutsche Telekom, asociada con el socio local Rieder; Telecom Argentina; la compañía brasileña Telecom, y la estadounidense Millicom International.

Sin embargo, la purga del Gobierno paraguayo no ha sido demasiado intensa y todas las empresas que se presentaron a la primera fase de la licitación superaron las pruebas. Sólo la oferta estructurada por los empleados de la compañía en proceso de privatización fue suspendida, al no incluir en el capital del consorcio a un operador y carecer del aval necesario.

Una vez definidos los candidatos, todavía queda una incógnita por despejar, el precio. Aunque el cierre de la operación está previsto para el mes de marzo, el Gobierno no ha fijado la valoración de la telefónica, que, además, ha ido cayendo mes a mes por la gran cantidad de irregularidades detectadas en la empresa. Según los cálculos de la oficina gubernamental de privatizaciones, la previsión es que el Estado recaude un total de 46.750 millones de pesetas (280,97 millones de euros).

El Gobierno paraguayo tiene intención de publicar el precio definitivo de licitación en los próximos días, siempre según el diario, y transferir la compañía al ganador en el primer trimestre de 2002. Pero todavía puede haber sorpresas en la privatización. Las últimas operaciones similares puestas en marcha en países de Latinoamérica han tenido muchos problemas para materializarse. La crisis de los mercados y de las telecomunicaciones ha llevado a las empresas a ajustar mucho los precios y las ofertas, lo que no siempre ha sido aceptado por los Gobiernos.