La OMC llega a un acuerdo sobre patentes de fármacos

El primer indicio de que de Doha puede salir una nueva ronda comercial surgió ayer de uno de los temas más espinosos de la conferencia: las patentes de los medicamentos. El acuerdo alcanzado facilitará a los países en desarrollo el acceso a los fármacos, una condición indispensable para continuar otras negociaciones en la cuarta conferencia ministerial de la OMC, que termina hoy.

El acuerdo fue alcanzado ayer por el comité de Trips (siglas del acuerdo sobre derechos de propiedad intelectual), en el que participan 27 países, pero el texto debe ser aún limado y ratificado por todos los ministros de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Los tiempos de los verbos utilizados en la declaración (más o menos condicional) son aún un punto de fricción, pero el acuerdo "está prácticamente cerrado", afirmaron ayer fuentes de la organización.

El acuerdo sobre patentes aumenta la posibilidad de que de esta conferencia salga una ronda de liberalización comercial, objetivo principal de la reunión.

Los países en desarrollo habían puesto como condición para otras negociaciones una interpretación más favorable del acuerdo sobre patentes y el nuevo texto les concede el derecho de legislar para proteger la salud pública. Ello implica que podrán autorizar la fabricación e importación de medicamentos más baratos que aquellos que disfrutan de patentes y que suponen un obstáculo insalvable para la lucha de los países pobres contra epidemias como el sida o la malaria.

El texto, que será una declaración aparte de la general resultante de la conferencia que la OMC celebra desde el pasado día 9 en la capital de Qatar, clarifica, aunque no revisa, el acuerdo Trips. Los países en desarrollo tuvieron que renunciar a su petición de que se modificara porque algunos países, sobre todo EE UU y Suiza, donde se ubican muchas compañías farmacéuticas, se oponían radicalmente a ello. Estos países, a su vez, también han tenido que ceder y renunciar a su posición inicial de no tocar el acuerdo. Según el Trips, los medicamentos disfrutan de patentes por un periodo de 20 años y todos los países de la organización debían ajustar sus legislaciones para acatarlo.

La interpretación del Trips, que contemplaba la importación de genéricos o producción de ellos en caso de emergencia nacional, era muy amplia y el acuerdo de ayer aclara los términos, aunque aún caben diversas interpretaciones.

Salvedades

"Supone un avance en la forma, pero no en la práctica", critica Gonzalo Fanjul, representante de Intermón Oxfam en Doha. En su opinión, el nuevo texto es un paso adelante, pero contiene "dos salvedades que lo invalidan". Una de ellas es el uso de los verbos, que aún hay que ultimar y que, dependiendo del uso de los condicionales, implicaría una menor protección para los países pobres en caso de ser demandados. Aun así no habría lugar para una demanda como la interpuesta este año por las farmacéuticas contra Suráfrica, país azotado por una epidemia de sida y cuyo Gobierno autorizó la fabricación de genéricos para combatirla. Con el nuevo acuerdo se le habría reconocido el derecho a legislar y no habría habido lugar a una demanda.

La segunda salvedad que hacen desde Oxfam es que la mayoría de los países en desarrollo (excepto India) son incapaces de producir los genéricos, por lo que tendrían que recurrir a las importaciones. En este caso, el país exportador se encontraría sin protección pues su derecho a exportar genéricos no está reconocido.

Las compañías farmacéuticas, que disfrutan de un negocio de 300.000 millones de dólares (55 billones de pesetas), no acogieron bien el acuerdo. Apoyadas en la necesidad de conseguir fondos por las patentes para invertir en I+D se han opuesto a renunciar a sus beneficios. "Lo que nos preocupa más es que hay muchos países que estarían por encima de la ley, por encima de las leyes de la OMC", dijo Harvey Bale, secretario general de la Federación Internacional de la Industria Farmacéutica, informa Reuters.

Aunque el acuerdo de ayer es un importante paso para el lanzamiento de una nueva ronda comercial, aún quedan muchos flecos, como los subsidios agrícolas o el acceso a los mercados ricos de los textiles de países como India, que ya ha amenazado con boicotear la ronda si no se abren los mercados a sus productos. Los ministros tienen de plazo hasta hoy para solucionar los conflictos.