El comercio mundial se desploma, víctima del parón de la economía

El año 2001 será catastrófico para el comercio mundial. Según un informe de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el intercambio de mercancías aumentará como máximo un 2% con respecto a 2000, menos de un tercio del 7% estimado en mayo pasado. Las repercusiones de los atentados del 11 de septiembre pueden rebajar aún más la previsión actual.

La desaceleración del comercio ha sido aún más espectacular debido a que el año pasado el volumen de intercambio de mercancías aumentó un 12% frente a 1999. Y la OMC deja abierta la puerta a nuevas revisiones a la baja. "Hay gran incertidumbre sobre el comercio y el crecimiento en el cuarto trimestre de 2001, particularmente por los trágicos hechos del 11 de septiembre, e incluso las previsiones de crecimiento del 2% deben ser consideradas provisionales", recoge el informe.

Según la OMC, la desaceleración en el comercio, debido en parte al buen comportamiento en 2000, cuando se marcó el récord en una década, ya se preveía a finales del pasado año, pero se hizo evidente en 2001. La acentuada rebaja frente a las previsiones de mayo se debe a "la inesperada desaceleración de la demanda en Europa occidental, el estancamiento de las importaciones en EE UU en la primera mitad del año y a las repercusiones -especialmente en el este de Asia- de la dramática caída de la producción e inversión en la industria de las tecnologías de la información".

Por encima de la media del crecimiento se sitúan Europa occidental y las economías en transición, mientras que EE UU registrará aumentos inferiores al 2%. Las previsiones de Japón apuntan a un moderado crecimiento de sus importaciones y a una contracción en las exportaciones. Las ventas al exterior ya se han visto muy mermadas por la caída de la demanda de productos tecnológicos. Se espera que, por primera vez en la historia, las ventas de ordenadores en 2001 reflejen una caída con respecto al año anterior.

En cuanto al valor del comercio, aumentó sólo un 1% en el primer semestre del año, después de registrar una subida del 12,5% el año pasado, hasta 6,2 billones de dólares (1.150 billones de pesetas). En el segundo trimestre el valor fue inferior al del mismo periodo del año anterior. Además de la desaceleración de los intercambios, la apreciación del dólar frente a otras monedas fue la principal causa de ese descenso. En Canadá y EE UU el valor de las exportaciones y las importaciones fue inferior en el segundo trimestre frente al mismo periodo del año anterior. Por el contrario, en Latinoamérica subieron un 5%". En Europa occidental, el aumento del valor de las exportaciones fue sólo del 2,5% y el de las importaciones, del 1,5%.

 

La asignatura de Qatar se vuelve más apremiante

El informe de la OMC y las perspectivas negativas que augura para el comercio se ha dado a conocer cuando quedan 14 días para la celebración de la IV Conferencia ministerial de la organización. Los representantes de los 142 países miembros acudirán a Qatar con la vista puesta en el lanzamiento de una nueva ronda comercial. Con los datos conocidos ayer, los países defensores de una liberalización más amplia (los más avanzados) tendrán otro argumento para apoyar una mayor apertura de las fronteras. Representantes de la UE, EE UU y Canadá ya se han mostrado convencidos del éxito de la reunión.

Sin embargo, el director general de la OMC, Mike Moore, declaró que aún hay "fuertes tensiones" en las negociaciones. Entre otros asuntos espinosos, falta convencer a los países menos adelantados, que temen el proteccionismo de los ricos, de las virtudes de la liberalización. El informe destaca el papel de estos Estados, cuyas exportaciones alcanzaron en 2000 el 27% del total, frente al 17% de 1990.