El sector inmobiliario atrae el 60% del aumento del crédito

El sector inmobiliario ha sido el principal impulsor del aumento del crédito bancario al sector privado en los últimos tres años. En 2000, casi un 60% del crecimiento del saldo crediticio de las entidades financieras se concentró en préstamos concedidos para adquisición de vivienda y otras actividades inmobiliarias, lo que, según el Banco de España, es uno de los obstáculos más importantes al control de la inflación.

El gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, no se cansa de pedir a las entidades financieras prudencia en la concesión de créditos para garantizar su solvencia futura. Pero el mensaje no se acaba ahí. Lo cierto es que, para el Banco de España, reducir el grifo en la concesión de préstamos es uno de los pocos instrumentos que le quedan para controlar la inflación. En este contexto, y no sólo en el riesgo de repuntes de la morosidad, se entienden las constantes peticiones de Caruana e instrumentos como el fondo de cobertura estadístico de insolvencias (Focei), que obliga a mayores provisiones.

Bancos y cajas de ahorros han moderado en los primeros meses del año su inversión crediticia. El último dato correspondiente a los bancos revela un aumento del 6%, frente al 18,4% de las cajas. Pero, pese a esta desaceleración global respecto a las variaciones registradas un año antes, los créditos al sector servicios y, sobre todo, a las actividades inmobiliarias continúan creciendo a tasas mucho más elevadas.

En un informe sobre la evolución reciente del crédito en España contenido en el último Boletín Económico, el supervisor considera que ésa es, precisamente, una de las causas que "dificultan una reduc-ción más rápida de las tasas de crecimiento de los precios de consumo y del grado de exposición del sector privado al precio de la vivienda".

Y es que, según el banco central, nada menos que el 60% del aumento global del crédito registrado el año pasado se debió al impulso del sector inmobiliario, entendido en su sentido más amplio; es decir, incluyendo la adquisición de vivienda, construcción y otras actividades inmobiliarias. A finales de 2000, 10 puntos porcentuales de crecimiento anual del crédito al sector privado correspondían a la contribución de este sector: casi seis puntos procedían de la adquisición de vivienda, 2,5 de actividades inmobiliarias y 1,5 de la construcción. Al desagregar bancos y cajas se observa que son estas últimas las principales responsables. De hecho, más de las tres cuartas partes del crecimiento del crédito concedido por las cajas al sector privado en 2000 se destinó a financiación del sector inmobiliario.

En opinión del supervisor, la fuerte competencia entre las entidades para financiar la adquisición de vivienda ha propiciado una cierta relajación de las condiciones de concesión de créditos. Incluso hay cajas que concentra su inversión crediticia en este sector.

Este rápido crecimiento de los recursos para financiar el gasto en vivienda ha favorecido la revalorización de los activos inmobiliarios, circunstancia que tiende a generar un efecto riqueza que propicia la expansión del consumo. Se alimentan, así, las presiones sobre la demanda que dificultan el control de la inflación.

El subgobernador del Banco de España, Gonzalo Gil, explicaba en una de sus intervenciones recientes un fenómeno cada vez más evidente de interconexión entre el sistema financiero y el sector real, una de cuyas manifestaciones es la ampliación del ciclo económico por parte del sector financiero a través del llamado acelerador financiero. En otras palabras, "los peores créditos se conceden en los mejores momentos y pocos malos créditos se conceden en los periodos bajos del ciclo". Este comportamiento procíclico se ve apoyado, además, por los bajos niveles de morosidad, menor aún el crédito hipotecario, durante el auge del ciclo.

Pues bien, las entidades financieras españolas vivieron el año pasado mínimos históricos de morosidad que, sin duda, han favorecido un clima propenso a cierto relajamiento de la política crediticia de las entidades.