Realidad virtual

Thyssenkrupp apunta a sus técnicos a los hologramas

Las gafas de Microsoft les permiten visionar los ascensores e identificar los problemas técnicos a distancia, y compartir el conocimiento de toda la organización en tiempo real.

 

El One World Trade Center de Nueva York –uno de los edificios más emblemáticos del mundo, donde los ascensores viajan más rápido que Usain Bolt (en 60 segundos suben de la planta cero al piso 102)– ha sido el escenario elegido por Thyssenkrupp para anunciar su última gran apuesta tecnológica. El grupo industrial va a incorporar las gafas de realidad virtual de Microsoft (HoloLens) como herramienta de trabajo de sus más de 24.000 técnicos de mantenimiento. Un avance indiscutible para una industria como la del ascensor que apenas ha sufrido cambios en sus 160 años de historia.

“Estas gafas tienen una ventaja sobre otras del mercado porque ofrecen una tecnología de realidad híbrida capaz de mezclar el entorno real y virtual, lo que permite a nuestros técnicos combinar la inteligencia del internet de las cosas y el mundo virtual en un entorno real, algo que revolucionará la forma en que hacemos el mantenimiento de los ascensores”, cuenta a CincoDías Javier Sesma, director del centro de I+D+i que ThyssenKrupp tiene en Gijón.

La compañía ha hecho pruebas que muestran que el uso de las HoloLens han permitido reducir el tiempo necesario para solucionar las incidencias en los ascensores de 2 horas a 20 minutos. “Esto es posible porque esta tecnología pone en los ojos y oídos de cada técnico en cada instalación el conocimiento en tiempo real de toda nuestra organización. Las gafas, que permite visionar el ascensor e identificar los problemas técnicos a distancia, convierten a nuestros técnicos en supertécnicos, en técnicos 4.0, pues esta tecnología pone ante ellos y en su entorno habitual de trabajo hologramas que solo ven ellos”, subraya Sesma, que recuerda que su compañía es una de las 20 primeras en utilizar esta tecnología recién estrenada de Microsoft, que está demostrando que las gafas de realidad virtual no solo están pensadas para el sector de los videojuegos.

El consejero delegado de Thyssenkrupp, Andreas Schierenbeck, ha defendido hoy en Nueva York que el objetivo que persiguen es aumentar la eficiencia de la compañía e impulsar la actividad y garantizar la movilidad de los usuarios. Algo que no es baladí si se tiene en cuenta que los ascensores mueven diariamente a más de 1.000 millones de personas en todo el mundo, “y con un 70% de la población mundial que vivirá en las ciudades en 2025, la realización del mantenimiento es fundamental para la movilidad urbana y la calidad de vida en las ciudades, pues es el medio de transporte más utilizado”, añadió.

La colaboración entre Thyssenkrupp y Microsoft no es nueva. Ambas empresas anunciaron en octubre del año pasado una solución, denominada MAX, con la que el grupo industrial empezó a conectar sus ascensores a la nube (donde un algoritmo calcula el tiempo restante de vida de los componentes del elevador a partir de la información que recibe de ellos en tiempo real) para poder hacer un mantenimiento predictivo. Sam George, socio director de Microsoft, explicó hoy sobre este avance que esta tecnología permite a Thyssenkrupp “un ahorro de tiempo para los usuarios de sus ascensores equivalente a 95 millones de horas al año en disponibilidad”.

La apuesta primero por MAX y ahora por HoloLens (una solución que comercializarán ambas empresas juntas) se traducirá, según los pronósticos que manejan ambas firmas, en un crecimiento del 4,9% de los ingresos derivados de los servicios globales que presta el sector de los ascensores en 2017, cifrado en 56.300 millones de dólares.

Una vía más rápida para lanzar innovación al mercado

Thyssenkrupp estrenará las gafas de Microsoft en EE UU, pero España y Alemania serán los siguientes mercados donde las utilizarán. “España porque tiene un parque de 880.000 ascensores, lo que le convierte en el quinto mercado más grande del mundo”, dice Sesma. El directivo destaca que también usarán las HoloLens para acelerar la llegada al mercado de innovaciones de la compañía. “Esto será posible porque las gafas de Microsoft nos permitirán realizar prototipos virtuales en el entorno real y presentárselos a clientes o discutirlos entre los departamentos de I+D+i”, continúa Sesma, que añade que la esta tecnología permitirá igualmente codiseñar entre equipos de distintos países, minimizando las barreras lingüísticas, “porque una imagen vale más que mil palabras”. Las HoloLens también les dejará realizar entrenamiento virtual de sus técnicos.

Sesma destaca el papel de España en este proyecto. “Desde el centro de I+d+i de Gijón se investiga en sistemas de visión artificial para mejorar la operación y servicios así como en la creación de entornos virtuales para el diseño, prototipado y mejora de la eficiencia y seguridad en la operación y el mantenimiento. Llevamos trabajando más de un año con el equipo de HoloLens y tenemos tres ingenieros en Redmond con Microsoft”. ThyssenKrupp dedica al año más de 750 millones a I+D+i.

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