Pretende digitalizar hasta 180.000 unidades en solo 18 meses

ThyssenKrupp conecta sus ascensores a la ‘nube’ para evitar ‘el fuera de servicio’

Andreas Schierenbeck, consejero delegado de ThyssenKrupp Elevator.
Andreas Schierenbeck, consejero delegado de ThyssenKrupp Elevator.

¿Sabía que en Nueva York los empleados de oficinas pasaron una cantidad acumulada de 16,6 años esperando los ascensores en 2010? El dato, de la Universidad de Columbia, ha hecho reaccionar a ThyssenKrupp, que quiere acabar con este problema de ineficiencia. La compañía anunció ayer que va a digitalizar la industria del ascensor. Un sector que apenas ha sufrido cambios en sus 160 años de historia. Lo hará con Microsoft y conectando sus ascensores a la nube. A la plataforma Azure del gigante del software.

ThyssenKrupp, que dedica al año más de 750 millones a I+D+i, apuesta así por el internet de las cosas, un concepto que nació en el Instituto de Tecnología de Massachusetts y que supone conectar a internet objetos que nos rodean para dotarlos de más inteligencia. Se calcula que en 2020, entre 20.000 y 50.000 millones de objetos (coches, frigoríficos, ascensores…) estarán conectados. En este contexto, la solución MAX del grupo alemán promete devolver cada año el equivalente a más de 8 años de tiempo libre a los trabajadores de Nueva York, siguiendo con el ejemplo inicial.

Esta propuesta de Industria 4.0 no es baladí, pues se calcula que en el mundo hay unos 12 millones de ascensores instalados, que mueven al día 1.000 millones de personas, lo que le convierte en el medio de transporte más utilizado. Sin embargo, tras un año en activo, muchos ascensores empiezan a quedarse fuera de servicio debido a las intervenciones de mantenimiento, que suponen más de 190 millones de horas. “Nuestra tecnología MAX mejorará significativamente todas estas estadísticas, reduciendo a la mitad los plazos de indisponibilidad de los ascensores”, dijo Andreas Schierenbeck, consejero delegado de ThyseenKrupp Elevator.

La compañía en cifras

4.200 millones es la facturación global de la compañía, que cuenta con 160.000 empleados.

600 millones es lo que factura en España, donde emplea a más de 5.000 personas.

3 centros tiene el grupo en España dedicados a innovación, en Gijón, Móstoles y Villaverde.

Para España el lanzamiento también es relevante pues tiene un parque de 880.000 ascensores (más de 130.000 mantenidos por ThyssenKrupp), lo que le convierte en el quinto mercado más grande del mundo. “Es un dato sorprendente, pero se debe a que no está asociado a la población sino al tipo de construcción, y en España la media de los edificios son de 6-7 plantas y requieren de ascensores”, explicó a CincoDías Javier Serma, director del Centro de I+D+i que ThyseenKupp tiene en Gijón.

El objetivo es que MAX envíe los datos recogidos en tiempo real de millones de ascensores a la plataforma tecnológica en la nube de Microsoft, donde un algoritmo calcula el tiempo restante de vida de los componentes de cada ascensor. MAX, que se apoya en tecnologías de Big Data y machine learning, será la mano derecha de los más de 20.000 ingenieros y técnicos de mantenimiento que tiene el grupo, pues les chivará sus necesidades y cuándo deben ser reparados para programar las intervenciones. “Este mantenimiento preventivo y predictivo nos dará los ahorros, pues la mayor parte de las ineficiencias en este negocio vienen de que hoy reaccionamos cuando hay una avería y eso crea problemas en los clientes”.

ThyssenKrupp ya ha empezado a instalar el hardware (una caja que cuesta unos 180 euros) y la conectividad que necesitan los ascensores para esta digitalización (MAX puede aplicarse al parque ya instalado). El objetivo es tener 180.000 conectados a la nube en 18 meses. Los países piloto serán EE UU, Alemania y España; después se llevará al resto. En dos años, el grupo prevé tener digitalizados el 80% de sus ascensores, entre los que están los del One World Trade Center en Nueva York, el Canal de Panamá, el aeropuerto de Madrid-Barajas en España o el Banco Central Europeo en Frankfurt.

“En España, el objetivo es tener el 20% de nuestros ascensores conectados a la nube en un año y medio”, añadió Sesma, que destacó la importante contribución del centro de servicios de tecnologías avanzadas que tienen en Villaverde (Madrid) en el proyecto. Este arrancó hace dos años y ha contado con 50 ingenieros del grupo y de Microsoft.

Elevadores y pasillos sacados de Matrix

El 5 de noviembre la firma presentará a nivel mundial en Gijón el primer ascensor capaz de desplazarse tanto vertical como horizontalmente. “Multi es un hito, pues permitirá que los edificios alcancen nuevas cotas de altura y formas”.

Este ascensor, sin cables, usa la misma tecnología de motor lineal de corriente magnética que el tren bala que une el aeropuerto de Shanghai con la estación central de esa ciudad. “Lo que mostraremos es el primer piloto a escala real”, dijo Sesma, orgulloso de haber liderado el desarrollo desde el centro asturiano. Un centro que en los últimos 6 años ha registrado más de 56 patentes. “Esta tecnología reducirá el impacto de los ascensores (hoy el 40% de la superficie construida en los grandes edificios corresponde a los huecos de estos elevadores), logrando liberar la mitad del espacio, que podrá destinarse a los fines para los que se han construido los edificios”.

También en Asturias, la firma ha cocinado otra innovación, que parece sacada de la película Matrix: un pasillo rodante capaz de transportar 7.300 personas a la hora. Accel acelera tres veces la velocidad a la que anda la persona, alcanzando 14 Km/hora, la media de los autobuses urbanos. El producto está pensado para cubrir distancias de entre 100 metros y 1,5 kilómetros, el llamado transporte de la última milla. “Se podrían unir estaciones de metro que disten menos de 1 kilómetro y ampliar con estos pasillos (que pueden ir a nivel de calle, a nivel elevado o en microtúneles) el área de influencia del metro. Su ventaja es que es un sistema continuo que no depende de un operador; te subes y caminas”. Las aplicaciones son múltiples.

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