El festín de Novo Nordisk contra la obesidad se queda sin segundo plato
Promete nuevos superventas como Ozempic, pero su menú estratégico aún deja con hambre a los inversores

El surtido de propuestas de Novo Nordisk todavía dejará a los inversores con hambre de más. El lunes, Mike Doustdar, consejero delegado del fabricante de fármacos para adelgazar valorado en 880.000 millones de coronas danesas (120.000 millones de euros), expuso sus planes para sustituir los ingresos que perderá cuando sus tratamientos estrella contra la obesidad y la diabetes se queden sin protección de patente en Estados Unidos en 2031. Pero la combinación de unas ventas menguantes en su negocio principal y una competencia cada vez mayor significa que los inversores quizá tengan que acostumbrarse a una ración escasa de crecimiento.
A primera vista, Doustdar parece ambicioso. Planea lanzar cinco medicamentos superventas, es decir, fármacos que generan más de 850 millones de euros de ventas anuales, antes de 2030 y conseguir que su cartera de medicamentos experimentales genere más de 150.000 millones de coronas danesas (20.000 millones de euros) en ventas en 2035.
La estrategia se apoya en una oleada de nuevas pastillas para adelgazar y en combinaciones mejoradas de tratamientos contra la diabetes y la obesidad que aspiran a lograr una mayor pérdida de peso y menos efectos secundarios. También espera expandirse a áreas como los trastornos sanguíneos y endocrinos.
Pero Novo afronta dos problemas inminentes. A partir de 2031 perderá en EE UU la protección de patente de la semaglutida, el principio activo tanto de su tratamiento para la diabetes Ozempic como de su medicamento contra la obesidad Wegovy. Se espera que estos dos superventas, conocidos como GLP-1, generen cerca del 70% de las ventas de Novo Nordisk este año, según Visible Alpha. Los analistas calculan que los ingresos de estos tratamientos caerán una media del 6% anual hasta 2035. Si se presupone generosamente que todos los nuevos fármacos de la cartera de Novo salen bien, los ingresos apenas avanzarían hasta 409.000 millones de coronas danesas (53.000 millones de euros) ese mismo año, según Visible Alpha. Eso supone un crecimiento anual de los ingresos de alrededor del 3%, menos de la mitad de lo que se espera que consiga en el mismo periodo su gran rival Eli Lilly.
Además del riesgo de que un ensayo farmacológico decepcione, Doustdar tendrá que lidiar con un mercado de la obesidad cada vez más competitivo. Novo ya ha perdido terreno frente a Eli Lilly, valorada ahora en 1,1 billones de dólares (940.000 millones de euros), cuyos GLP-1 similares logran pérdidas de peso más pronunciadas. El consejero delegado de la farmacéutica estadounidense, David Ricks, dijo el lunes, el día del evento de Novo Nordisk para inversores, que el 70% de los nuevos pacientes que tomaban medicamentos GLP-1 en el programa público de EE UU Medicare utilizaban fármacos de Eli Lilly. Ricks también planea lanzar nuevos medicamentos que aborden efectos secundarios como los vómitos y otros problemas gástricos, uno de los factores que explican que cerca del 50% de los pacientes abandonen los GLP-1 al cabo de un año.
También se acumulan los rivales. Esta semana, Roche ha presentado datos que muestran que pacientes con sobrepeso u obesidad y diabetes tipo 2 redujeron sus niveles de azúcar en sangre y perdieron de media el 15,5% de su peso corporal con el fármaco experimental del grupo suizo. Del mismo modo, Viking Therapeutics ha publicado datos favorables y Pfizer espera lanzar su tratamiento para adelgazar en 2028.
La caída del 8% de las acciones de Novo el lunes —que se ha prolongado en las siguientes sesiones— indica que el plan de Doustdar apenas ha servido para convencer a los inversores de que la empresa, que en otro tiempo dominó el mercado, pueda recuperar su antigua gloria en el negocio de la obesidad. La compañía cotiza ahora a solo 12 veces los beneficios previstos, menos de la mitad del múltiplo de Eli Lilly y por debajo de la media del sector, de alrededor de 15 veces, según datos de Visible Alpha. Los audaces planes de Doustdar siguen sin conformar un menú demasiado apetitoso.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías