El peligro de que Cook se aferre al sillón de Apple
La experiencia de Bob Iger en Disney muestra el riesgo de que un ex-CEO permanezca demasiado tiempo

Dejar a la gente con ganas de más es un buen consejo para los juerguistas, los deportistas profesionales y los presidentes ejecutivos. Tim Cook, CEO de Apple durante 15 años, ocupa ahora la cabecera de la mesa del consejo. Un paquete salarial recién comunicado reduce su sueldo un tercio, hasta 2 millones de dólares anuales, pero los 45 millones previstos en incentivos anuales en acciones indican que su papel sigue siendo sustancial. El peligro es que se quede más tiempo de la cuenta.
Es difícil exagerar el éxito de Cook. Su propio ascenso fue complicado y prolongado: asumió las riendas de Apple en tres ocasiones distintas a partir de 2009 y recibió oficialmente el despacho principal en 2011, meses antes de que muriera Steve Jobs. Una inversión de 100 dólares entonces habría generado más de 2.700.
Pero Apple no puede limitarse a vivir de las rentas. Su enorme importancia para los proveedores de memorias y fabricantes de chips ha caído con la explosión de los centros de datos. La IA dará lugar a nuevos dispositivos que pueden amenazar el dominio de los suyos. Un mundo cada vez más fragmentado también dificulta la venta de móviles y otros productos y servicios. Cabe suponer que John Ternus se apoyará en Cook, que dominó las cadenas de suministro y la diplomacia, para estas cuestiones.
Es importante, empero que no se convierta en una muleta a largo plazo. Bob Iger, de Disney, es un caso de manual de alguien que se quedó demasiado tiempo. James Gorman, que ayudó a poner orden en la propia Disney, ofrece un modelo mejor por su etapa al frente de Morgan Stanley. Tras reorientar el banco hacia la gestión de patrimonios después de la crisis financiera, cedió el poder a Ted Pick en 2023, evitó que otros altos ejecutivos con experiencia se marcharan y pasó a ser presidente ejecutivo. Y abandonó el consejo un año más tarde.
La mitad de la retribución variable de Cook se consolida en función del comportamiento de las acciones de Apple frente al de otras empresas del índice de referencia. El resto se consolida a lo largo de cuatro años o cuando se jubile. Parece una estructura razonable para garantizar que Ternus no tenga que estar mirando por encima del hombro durante demasiado tiempo, dándole la oportunidad de intentar alcanzar nuevas cotas desde las que marcharse.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías