Trump pone patas arriba la economía mundial y marca gol
El presidente de EE UU inyecta volatilidad en el precio del petróleo y en los mercados de renta variable y deuda, y sale ganador


Estados Unidos celebra el 250 aniversario de su fundación a bombo y platillo para gloria de un presidente, Donald Trump, que ha puesto patas arriba la geopolítica y la economía internacional desde su regreso a la Casa Blanca. Los bandazos de su política exterior desataron en 2025 una guerra comercial cuyos efectos aún no se han superado y activaron este año una ofensiva en Oriente Próximo que detonó el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán.
Tres meses de ataques cruzados entre Washington y Teherán y un débil acuerdo de paz que da más tiempo para hilvanar los flecos de un nuevo statu quo en la región dejan un horizonte de vasta reconstrucción y de escalada de los precios, toda vez que una quinta parte de los combustibles que consume el mundo cada año pasa por Ormuz.
Con los bancos centrales debatiendo sobre la temporalidad del repunte de la inflación y su impacto en las principales economías, algunas autoridades como el Banco Central Europeo han optado por adelantarse y poner una tirita con forma de subida del precio del dinero por primera vez en tres años. Un movimiento que busca evitar errores vistos en el pasado y que el BCE se ha apresurado a defender a capa y espada ante el escrutinio público.
Trump ha agitado el tablero de juego de los mercados, inyectando volatilidad en el precio del petróleo y en los mercados de renta variable y deuda, y ha salido ganador entonando el feliz feliz no cumpleaños a imagen y semejanza del personaje del Sombrerero Loco de Lewis Carroll. La Bolsa estadounidense ha logrado canalizar el fuerte interés que despierta para los inversores la apuesta por la inteligencia artificial y ha esquivado la sombra del fin del excepcionalismo estadounidense. El Dow Jones ronda máximos históricos, mientras índices como el S&P 500 tratan de esquivar los recientes recelos de los inversores sobre el rally de las empresas vinculadas a la IA.
La divisa estadounidense ha logrado a su vez mantenerse ajena a las turbulencias y recuperarse frente al resto de las monedas, lo que la ha llevado a máximos de un año frente al euro. Un papel que se ha visto reforzado por el encarecimiento del precio del petróleo meses atrás, a merced de ataques a instalaciones energéticas, cortes de producción y barcos y marineros atrapados en Ormuz. Un crudo que, por otro lado, ha erigido a EE UU como primer productor y exportador de petróleo del mundo y que ha dado el puntapié a la propia OPEP.