Ir al contenido
_
_
_
_
Editorial
Opinión

La banca aplica una dosis de prudencia a la locura inmobiliaria

El cambio de tercio en las hipotecas llega con un mercado de la vivienda que da señales de haber quedado exhausto tras las recientes subidas de precios

Anuncios de pisos en venta.EUROPA PRESS (EUROPA PRESS)

El mercado no parece encarar, al menos a fecha de hoy, un ciclo alcista en los tipos de interés como el registrado a partir de la guerra de Ucrania en 2022, cuando el dinero pasó del 0% al 4% en poco más de un año. Las perspectivas actuales son dos alzas de tipos en la zona euro, apenas un ajuste a la espera de comprobar la duración y el impacto de la crisis energética.

Suficiente, en todo caso, para que la banca reajuste su oferta comercial en un año en el que suenan vientos de cambio. Con la competencia concentrada en las hipotecas a tipo fijo, las propuestas a pie de calle han recogido la subida de los tipos a largo plazo, con alzas en torno a medio punto básico (es decir, lo mismo que se espera que suban los intereses de referencia). Además, el propio sector está aplicando un filtro más estricto a la hora de conceder préstamos con condiciones atractivas. Así, los créditos en el entorno del 3% a los que los clientes han podido acceder hasta hace poco están ahora restringidos a aquellas carteras más solventes. La banca ha dado por cerrada la guerra hipotecaria, tanto en las oficinas como en las presentaciones de resultados, donde Bankinter y el BBVA han dado por concluida la contienda. Los expertos en el sector coinciden, aunque matizan que, más que armisticio, el sector está abocado a escaramuzas: determinadas entidades serán más proclives que otras a contraofertar.

El cambio de tercio en las hipotecas llega con un mercado de la vivienda que da señales de haber quedado exhausto tras las recientes subidas de precios. La ralentización del número de operaciones responde no tanto a un descenso de la demanda, sino a una capacidad adquisitiva de los compradores que tiene sus límites. La restricción hipotecaria puede, sobre el papel, reforzar esta tendencia, si bien una de las características de la euforia inmobiliaria actual es que (afortunadamente para la estabilidad financiera) no se ha apoyado tanto en el crédito como en episodios precedentes. El problema del acceso a la vivienda no está en si el crédito está medio punto arriba o abajo, sino en unos precios casi imposibles de pagar para quien no tenga, a su vez, otra casa a la venta.

Las propias entidades financieras no son ajenas a este hecho. El desmesurado volumen de los préstamos y el precio de las casas en relación con las rentas medias son un incentivo poderoso para agudizar la prudencia. Sobre todo para un sector financiero que viene de obtener una cosecha histórica más: 10.000 millones en solo tres meses.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Buscar bolsas y mercados

_
_