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Editorial
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Una difícil formación de Gobierno

Los españoles han respondido con fuerza a la llamada electoral de este 23 de julio pese a lo inusual de la fecha, temporada vacacional, y la participación rebasó el 70%

Un seguidor del PP, en un mitin de Alberto Núñez Feijóo durante esta campaña.
Un seguidor del PP, en un mitin de Alberto Núñez Feijóo durante esta campaña.MIGUEL VIDAL (REUTERS)

Tras una noche de vértigo, con el 98% de los votos escrutados, el Partido Popular ha ganado las elecciones generales y obtenido 136 escaños tras absorber el voto del extinto Ciudadanos, pero no suma la mayoría absoluta en el Congreso con Vox, lo que le complica la formación de Gobierno. El PSOE ha dado la sorpresa con 122 escaños, dos más que en 2019, y con una escasa diferencia en votos respecto a los populares, lo que tras el 28M se antoja un buen resultado para Pedro Sánchez. Sumar ha superado holgadamente las luchas intestinas de la izquierda y ha obtenido 31 escaños tras integrar a Podemos. El bipartidismo, en definitiva, recupera terreno, pero la extrema derecha se mantiene, pese el desplome respecto a 2019, como tercera fuerza.

Con estos resultados, el único socio posible de Feijóo sería Vox, pero el partido ultra bloquea alianzas con la mayor parte de formaciones. La extrema derecha ha hecho gala de unos postulados regresivos en derechos y libertades, así como preconstitucionales en cuanto al modelo territorial de España. Defiende, además, un programa económico, como mínimo, desconcertante, con una propuesta fiscal que reduciría la recaudación por IRPF un 50% y un pulso comercial con Marruecos que supondría un gol en propia puerta. Pedro Sánchez, pese a la sorpresa de la remontada, tampoco tiene un panorama fácil para lograr los apoyos necesarios, especialmente por la caída de ERC. Es previsible el bloqueo y no se puede descartar una repetición de elecciones.

Los españoles han respondido con fuerza a la llamada electoral de este 23 de julio pese a lo inusual de la fecha, temporada vacacional, y la participación rebasó el 70%, superior a la de 2019 gracias al aumento del voto por correo. Las dudas sembradas sobre la fiabilidad del sistema ha sido uno de los episodios penosos de la campaña que ha terminado. Esta, pese a su dureza, ha pasado sin pena ni gloria para los mercados financieros, centrados en las cifras macroeconómicas más que en los mensajes. El Ibex 35 cerró el viernes en su nivel más alto del año y la prima de riesgo no ha sufrido alteraciones reseñables desde la convocatoria de elecciones.

Los problemas para formar Gobierno sí podrían poner fin a la calma. El próximo Ejecutivo debe lidiar con una economía que se está desacelerando y un mercado laboral también más frío, sin olvidar a los millones de trabajadores que han perdido poder adquisitivo de forma muy gravosa en los últimos años, pese a suavizarse la inflación.

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