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Breakingviews
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Vientos de cambio en la Enel de Meloni

Dados los antecedentes del nuevo presidente, podría parecer incluso una buena idea combinarla con Eni

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en una imagen de archivo.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en una imagen de archivo.Antonio Masiello (Getty Images)

En 2021, Enel tenía el mundo a sus pies. Gracias a las primeras apuestas en energía eólica y solar de Francesco Starace, consejero delegado desde 2014, la eléctrica italiana valía 95.000 millones de euros y parecía preparada para ser una de las grandes triunfadoras de la transición energética. Dos años después, Starace ha sido destituido por el Gobierno italiano, accionista de Enel en un 24%, la deuda neta del grupo se ha disparado debido a los problemas de la crisis energética y ahora solo vale 59.000 millones de euros.

Es posible que la caída del 4% de este jueves en el precio de las acciones de Enel sea una reacción exagerada. El grupo sigue siendo el mayor operador privado de energía renovable del mundo, y su objetivo de 75 gigavatios de capacidad de energía verde para 2025 hace morder el polvo a los objetivos de advenedizos como BP.

Y aunque Starace ha sido sustituido por Flavio Cattaneo, que dirige el grupo ferroviario Italo-NTV, con el exjefe de Eni Paolo Scaroni como presidente, ambos son ejecutivos experimentados que probablemente continuarán un plan existente para reducir la deuda mediante la venta de activos no esenciales.

Aun así, Enel podría encontrarse en una encrucijada. Si la primera ministra, Giorgia Meloni, se toma en serio la idea de convertir Italia en un polo de gas, su principal empresa de servicios públicos podría centrarse más en eso que en un objetivo preexistente de competir con otras estrellas ecológicas como Iberdrola por proyectos renovables en todo el mundo.

Dados los antecedentes de Scaroni, podría parecer incluso una buena idea combinar Enel con Eni, de 54.000 millones de dólares, y crear un paladín nacional centrado hacia dentro, en lugar de una estrella mundial de las emisiones netas cero. Eso puede hacer que Enel resulte menos atractiva para los inversores internacionales de lo que parecía probable.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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