Miraltabank: “Francia es el eslabón más débil ante el capital anglosajón”
La firma de gestión de activos confía en la deuda soberana de EE UU como activo refugio y eleva su posición en los plazos largos


La situación de las cuentas públicas de Estados Unidos, con un nivel de endeudamiento que supera el 120% del PIB y un déficit cercano al 7%, no es la más saludable y está detrás en gran parte del ascenso de rentabilidades de sus bonos soberanos. Numerosos gestores están prefiriendo rebajar la duración de los bonos estadounidenses que tienen en cartera, ante las dudas a futuro sobre la sostenibilidad de esa deuda. En Miraltabank confían en cambio en los plazos largos de la deuda estadounidenses y están elevando duración, en un momento de turbulencias en la renta fija y en especial en la deuda soberana francesa. Ignacio Fuertes, socio y director de inversiones de Miraltabank, cree en el papel de la deuda de EE UU como activo refugio, más aún cuando los problemas en Francia están despertando el recelo de los inversores internacionales hacia la deuda europea.
“En Europa hay países vulnerables ante el capital anglosajón”, ha señalado hoy Fuertes en una presentación a medios. El experto reconoce que “Francia es el eslabón más débil”, si bien la situación actual de su prima de riesgo está lejos de ser motivo para que intervenga el BCE con los mecanismos de los que dispone frente al riesgo de fragmentación financiera y contagio al conjunto de la deuda soberana de la zona euro. “No estamos ahí”, apunta Fuertes, para quien lo preocupante no es tanto el nivel al que cotice la prima de riesgo francesa sino la velocidad de su subida. Este jueves ronda los 170 puntos básicos, máximos de 2011, con el bono a 10 años por encima del 5%.
Fuertes confía en la “capacidad de respuesta” de la economía estadounidense, aunque sus niveles de endeudamiento no sean los más ortodoxos: han bastado solo nueve años para que la deuda pública de EE UU se duplique de los 20 a los 40 billones de dólares actuales. Y apunta a la ligazón que se está estableciendo de cara al futuro entre la deuda soberana y la inteligencia artificial. Según apunta, “la única oportunidad para crecer por encima del coste de la deuda está en la inteligencia artificial, la IA se ha imbricado en los intereses de los Estados”. Así, las grandes tecnológicas de EE UU necesitan la protección del Gobierno frente a la competencia exterior de modelos abiertos y garantías para su financiación. Y el Gobierno necesita a la IA como solución para lograr un crecimiento no inflacionista a través de la mejora de la productividad. “El trade de la IA y del treasury en el largo plazo será casi el mismo”, augura Fuertes.
La gestora no detecta de momento apuros de financiación en el desarrollo de esta nueva tecnología, aunque sí apunta a la importancia de analizar cómo se financia y la complejidad de las estructuras que utiliza para ello. En Bolsa identifica oportunidades en la renta variable europea y en mercados emergentes, mercados que podrían beneficiarse de una diversificación de los flujos internacionales de inversión ante la concentración de las carteras en la IA. Por sectores, muestra su preferencia por compañías ligadas a la industria, las infraestructuras energéticas y los recursos críticos.