El diésel marca máximos en Europa y enfila nuevas alzas si EE UU cierra el grifo
El combustible se paga a una media de 2,226 euros el litro, pero en los mercados mayoristas escala hasta un 20% en un mes. Los expertos no ven riesgo al suministro si Trump limita las exportaciones, pero sí precios aún más altos


El conflicto en Oriente Próximo ha provocado una escalada de los precios de los combustibles que va más allá del petróleo y del gas natural, y que amenaza con agravarse si Donald Trump cumple su amenaza de prohibir o limitar las exportaciones de diésel estadounidense. Este combustible ha superado en Europa los 2,226 euros por litro y podría seguir encareciéndose tras acumular una subida que roza ya el 40% desde el inicio de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán. Un encarecimiento que es aún mayor en los mercados financieros, donde roza ya el 120% desde finales de febrero.
A un mes de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos, la Administración Trump estudia fórmulas para abaratar el gasóleo, y entre ellas figura limitar las exportaciones. Su aspiración es contener la subida de su precio en las gasolineras, que ha superado ya la barrera de los 6,5 dólares por galón, y que se ha convertido en una de las principales preocupaciones para unos ciudadanos que miran ya a las urnas. La posibilidad de un veto total durante 90 días —medida que ha negado la Casa Blanca— o una limitación de carácter voluntario de las exportaciones por parte de las grandes petroleras —muy críticas con la iniciativa— lograría, según los expertos, el efecto buscado por Trump: una corrección en el precio del diésel estadounidense a corto plazo. Pero derivaría en un incremento de los precios a largo plazo en otros combustibles como la gasolina o el fuel para la aviación, más allá de proporcionar un castigo adicional al bolsillo de los consumidores en el resto del mundo, ya bajo presión por los conflictos entre Rusia y Ucrania y en Oriente Próximo.
“Estados Unidos suministra casi el 20% del comercio mundial de diésel por mar. Una prohibición total podría eliminar alrededor de 1,5 millones de barriles diarios de diésel del mercado internacional”, explica Arne Lohmann Rasmussen, analista jefe y responsable de análisis de la empresa de gestión de riesgos de los precios energéticos Global Risk Management. Una cuantía que aumentaría la escasez de diésel en el mercado internacional, que padece ya la ausencia de cerca de 1,3 billones de barriles diarios que han dejado por el cierre del golfo Pérsico y por la decisión de Rusia de prohibir las exportaciones de diésel desde el pasado julio.
El litro de diésel que se compra en los surtidores de toda Europa acumula una subida del 39,6% desde el inicio de la guerra en Oriente Próximo, según los últimos datos del Boletín Petrolero de la Comisión Europea. El precio medio de este combustible se sitúa en 2,226 euros el litro, un 20% más que hace un mes y muy por encima de los 1,521 euros con los que comenzó el ejercicio, lastrado tanto por los conflictos geopolíticos como por la reducción de la capacidad de refino en Europa, que en las últimas décadas se ha reducido de forma considerable. Un repunte que también se visualiza en el precio de otros destilados del petróleo como la gasolina o el combustible de calefacción, que registran incrementos del 27,8% y del 70,3% en el mismo periodo.
Los expertos consultados reconocen que cualquier fórmula que reduzca las exportaciones de diésel estadounidense sería negativa para Europa. “La posibilidad de que la Administración de Trump estudie una prohibición total o parcial de las exportaciones estadounidenses de productos petrolíferos como el diésel llegaría en un momento delicado para Europa, con los precios cerca de máximos históricos y un mercado cada vez más ajustado antes del invierno”, reconoce Josh Michalowski, responsable de precios del diésel en Europa de Argus.
La ausencia de diésel ruso en Europa ha catapultado a EE UU, responsable en agosto de cerca de la mitad de las importaciones europeas. Tanto que se ha convertido en lo que va de año en el principal proveedor de diésel tanto para la Unión Europea como para Reino Unido. Sin embargo, el experto de Argus descarta que se lleguen a producir problemas de abastecimiento. “Es poco probable que las gasolineras europeas se queden sin combustible porque Europa produce internamente alrededor del 70% del diésel que consume. El problema sería unos precios muy elevados”, advierte.
Tampoco se vislumbran problemas de abastecimiento en España, menos dependiente que otros países vecinos de la importación de diésel al contar con refinerías en territorio nacional capaces, explican desde el sector, de trabajar con diferentes variedades de petróleo provenientes de dos docenas de países distintos. Una menor dependencia que se traduce en los precios al consumidor. El litro de diésel que se paga en las gasolineras españolas alcanza de media los 1,9187 euros. Un precio que incluye la bonificación de 20 céntimos por litro en el impuesto de hidrocarburos de la que se está beneficiando este combustible desde comienzos de mes.
De hecho, las importaciones de diésel desde EE UU representan solo un 3% del consumo nacional. Inés Cardenal, directora de Comunicación y Asuntos Legales de la Asociación de la Industria del Combustible en España (AICE), la patronal que representa a grandes petroleras como Repsol, Moeve, Galp o BP, destaca que “España tiene una posición privilegiada en suministro de diésel, pero no somos inmunes a los precios. Si la cotización sube, a los precios en España les afecta como a los de cualquier otro país. No falta producto, pero estamos igual de impactados en precio”.
Si la escalada del diésel es relevante en las estaciones de servicio, es aún mayor en los mercados financieros, utilizados como referencias para hacer estimaciones macroeconómicas y empresariales. Los futuros del diésel de referencia en Europa, el gasóleo bajo en azufre que se negocia en Londres, se disparan un 118% desde el inicio de los ataques a Irán. En ese mismo periodo, el precio del petróleo brent avanza un 45% y los futuros del gas natural en Europa, el TTF, un 134%. La referencia del diésel supera ya los 1.500 dólares por tonelada métrica, tras marcar a mediados de mes un máximo histórico en 1.568 dólares. “Sin barriles estadounidenses, los compradores europeos tendrían que competir más duramente por cargas limitadas de India, China y otros refinadores asiáticos. Es probable que los precios del diésel y los márgenes de refinado de Róterdam suban aún más”, advierte Lohmann Rasmussen. Una situación que endurecería la competencia con Asia y América Latina y donde ganará quien más pague, algo que ya se ha visto en el precio del petróleo desde el comienzo del conflicto en Oriente Próximo. Un nuevo capítulo, con marcados tintes electorales, para un mercado global ya muy tensionado.