El liderazgo del fabricante de chips CXMT en la Bolsa china anticipa un cambio en la carrera de la IA
Los mercados chinos viven la irrupción de una nueva generación de fabricantes de ‘hardware’ más alineados con las ambiciones estratégicas de Pekín

El ascenso del fabricante de chips CXMT a la cima de los mercados chinos anticipa un cambio potencialmente trascendental: el alejamiento de los gigantes del sector privado y la irrupción de una nueva generación de fabricantes de hardware más alineados con las ambiciones estratégicas de Pekín. El fabricante de chips de memoria —considerado una pieza central en el despliegue de la infraestructura de inteligencia artificial de China— superó la semana pasada a Tencent como la empresa más valiosa del país, al rebasar el medio billón de dólares de capitalización bursátil.
Días antes, la salida a Bolsa de Unitree Robotics había desatado una demanda frenética entre los inversores minoristas: el tramo reservado a particulares recibió solicitudes por más de 5.500 veces las acciones disponibles. Ambas compañías están estrechamente vinculadas al esfuerzo de Pekín por alcanzar y superar a Estados Unidos en una tecnología con potencial para transformar las economías.
Durante buena parte de la última década, Tencent, Alibaba y los grandes gigantes de la era móvil acapararon la atención de los inversores, relegando a las anodinas empresas respaldadas por el Estado y a los pesos pesados de la vieja economía. Esa tendencia comenzó a cambiar en 2020, cuando Pekín lanzó una ofensiva regulatoria contra un sector privado cada vez más poderoso, desencadenando un declive que ha culminado con el ascenso de CXMT.
Las grandes tecnológicas han vuelto a languidecer en Bolsa este año, lastradas por la prolongada debilidad de la economía y del consumo. Alibaba, pese a su giro hacia la inteligencia artificial, acumulaba una caída de alrededor del 16% en el año. Tencent había perdido cerca del 27% de su valor de mercado. Incluso Xiaomi ha perdido parte del brillo que adquirió tras su exitoso desembarco en el vehículo eléctrico y caía más de un tercio hasta la semana pasada.
El peso del sector chino del hardware —incluida CXMT— llegó este año a superar brevemente tanto al comercio minorista como al software en el MSCI China All Shares Net Total Return Index, según datos recopilados por Bloomberg. Las empresas de comercio electrónico como Alibaba y JD.com han visto reducirse su peso conjunto desde más del 15% en 2020 hasta aproximadamente el 7% en agosto, mientras que el hardware ha pasado de menos del 3% hace seis años a más del 12%.
El Star50 Index, con una fuerte presencia de fabricantes de chips, sube alrededor de un 28% este año, mientras que el Hang Seng Tech Index —entre cuyos principales componentes figuran Alibaba y Tencent— pierde cerca de un 15%. Esta divergencia se acentuó el lunes. CXMT llegó a subir un 11,5% en Shanghái, muy por encima de los avances de más del 2% registrados por Tencent y Alibaba en Hong Kong.
“Es inevitable”, ha afirmado Leonid Mironov, gestor de fondos de Gavekal Capital en Hong Kong. “Mire el flujo de caja de Tencent: ha pasado a ser negativo y buena parte de ese dinero está yendo a empresas de hardware como CXMT. Es la misma dinámica que se observa en Estados Unidos. En algún momento, las plataformas tendrán que demostrar que pueden ganar dinero con esto. Las empresas de hardware ya lo están demostrando”, ha añadido.
El auge de la inteligencia artificial está disparando la demanda de los proveedores del hardware necesario: desde procesadores de compañías como Nvidia Corp. hasta memorias rápidas de CXMT, SK Hynix y Samsung. Sin embargo, el mercado resulta más difícil de navegar en el ámbito del software. Esta dinámica se amplifica en China, donde el Gobierno ejerce de árbitro a la hora de impulsar determinados sectores industriales y ha señalado tanto la infraestructura de IA como la robótica como prioridades fundamentales para invertir, desarrollar y expandir.
El presidente Xi Jinping ha reclamado avances tecnológicos capaces de cambiar las reglas del juego, en un contexto de creciente rivalidad entre China y EE UU por el liderazgo en inteligencia artificial. Como mínimo, Pekín busca garantizar la autosuficiencia china en ámbitos críticos. Entre ellos figuran también el software y los desarrolladores de inteligencia artificial, como Alibaba, aunque el sector continúa inmerso en una guerra de precios que erosiona los márgenes.
China ha reducido la distancia con EE UU en áreas como el desarrollo de modelos de inteligencia artificial y los chips destinados a la inferencia, apoyada por campeones nacionales que van desde DeepSeek hasta Huawei. Sin embargo, Pekín sigue necesitando más empresas pioneras capaces de abrir camino en ámbitos como la fabricación avanzada de chips para centros de datos y la inteligencia artificial cognitiva destinada a la próxima generación de robots humanoides.
“El despliegue de la inteligencia artificial en China determinará cada vez más qué empresas lideran los mercados bursátiles y las salidas a Bolsa tanto en Hong Kong como en la China continental”, ha afirmado Francis Chan, analista sénior de Bloomberg Intelligence. “Las carteras de futuras de OPV están dominadas por la IA, con empresas como Moonshot AI, Yangtze Memory, Shein y Unitree Robotics”, ha añadido.