Los problemas de China y el auge de la IA redefinen los equilibrios de poder en las Bolsas de Asia
La suma de Taiwán y Corea del Sur pesa ya más que todas las cotizadas del gigante asiático


Las acciones de compañías de Asia, especialmente las no japonesas, están muy infrarepresentadas en las carteras de los inversores españoles. China, que fue la gran esperanza de la región, ha tenido un resultado decepcionante en el último lustro. A cambio, la explosión del uso de la inteligencia artificial (IA) ha disparado la cotización de compañías como el fabricante de microchips de Taiwán TSMC y la coreana Samsung. Hoy, la suma de Corea del Sur y Taiwán pesa más que las cotizadas del gigante asiático. Mientras tanto, el interés por este tipo de activos no deja de crecer en los últimos trimestres. En los últimos 12 meses, esta región de Asia (sin Japón) se ha anotado una revalorización de un 50%, en euros.
Dhananjay Phadnis, gestor de fondos de la firma estadounidense Fidelity International, es uno de los mayores expertos en esta zona. Desde hace 25 años analiza e invierte en compañías de la India, Vietnam, Indonesia o China. El especialista ha viajado esta semana desde Singapur, donde está basado, para presentar sus fondos en varias capitales europeas. El miércoles recaló en Madrid.
“Hay varios factores por los que cada vez resulta más interesante invertir en Asia, el primero, la debilidad del dólar, que siempre ha beneficiado a la región”, apuntó el gestor ante varios selectores de fondos y banqueros privados. “Además, los problemas estructurales de la economía china parecen estar encauzados y varias compañías de la región son fundamentales para el desarrollo de la infraestructura ligada a la IA”.
Uno de los cambios más profundos que ha habido en la región es el reequilibrio de poder entre países, al menos en cuanto a la capitalización de los mercados bursátiles. En marzo de 2020, la suma de la Bolsa de China y la de Hong Kong —donde cotizan los grandes gigantes chinos, como Alibaba, Xiaomi o el fabricante de coches BYD— representaba el 55% del valor de las acciones de Asia (excluyendo Japón). En cambio, la suma de las Bolsas de Corea del Sur y Taiwán suponía el 27%.
El sorpasso se produjo entre 2024 y 2025, gracias a la fortísima revalorización de TSMC y Samsung, por el demanda masiva de microchips para el procesamiento de algoritmos de IA. Y así, en marzo de este año, China y Hong Kong suman el 34% del mercado asiático, mientras que Taiwán y Corea copan el 44%.
“La fiebre que hay en Seúl por la inversión en Bolsa es impresionante”, reconoce Phadnis, de Fidelity. “Hay muchos países en los que las acciones se están sosteniendo, en buena medida, por la demanda que hay por parte de clientes minoristas”.
El gran lastre de la región desde la pandemia ha sido la Bolsa de China. El índice Hang Seng de Hong Kong vivió una fuerte caída entre 2021 y 2023 debido a las regulaciones chinas sobre las grandes tecnológicas, la crisis inmobiliaria y la desaceleración económica, acumulando pérdidas cercanas al 50% desde sus máximos de 2018.
Sin embargo, en 2024 y 2025 experimentó una recuperación importante gracias a los estímulos económicos del gobierno chino y al fuerte impulso de las empresas tecnológicas relacionadas con la inteligencia artificial, como Alibaba y Tencent.
“El mercado sigue por debajo de sus máximos históricos, pero muestra una tendencia más positiva”, apunta Dhananjay Phadnis, y creo que algunos inversores internacionales están volviendo a ver el atractivo que tiene este mercado.
Una de las preguntas que más le hacen al experto —nacido en la India— durante su gira internacional es qué impacto puede tener en la región el cierre prolongado del estrecho de Ormuz y el desabastecimiento de petróleo. “La verdad es que hay varios países que son muy dependientes de las importaciones de crudo, como Tailandia, Corea y la India”, subrayó. Por otra parte, la economía familiar en mucho de estos países es muy sensible a la subida de precios de la gasolina, por lo que “un periodo prolongado de encarecimiento del combustible pasará factura al consumo interno”. Con todo, desde el equipo de análisis de Fidelity confían en un solución del conflicto en las próximas semanas.
“Sinceramente, creo que causaría un mayor impacto en la Bolsa de Estados Unidos un bloqueo de Taiwán por parte de China, que la situación que vivimos en Oriente Próximo”, aseguró el experto.
Otro factor que suele animar a los potenciales inversores en la región asiática son las valoraciones. “Aquí, cuando comparamos estas Bolsas con las de economías desarrolladas, podemos ver que están baratas, pero si las analizamos en relación al valor en libros, ya no lo parecen tanto”, apunta Dhananjay Phadnis.