Quién manda en el M&A inmobiliario: así queda el ranking de abogados de referencia
Ismael Fernández Antón (Ashurst) lidera el ranking de ‘dealmakers’ de TTR Data en el primer trimestre de 2026

Ismael Fernández Antón, el socio que dirige el departamento de derecho inmobiliario de Ashurst en Madrid, lidera el ranking de los abogados estrella del mercado inmobiliario español en el primer trimestre de 2026, según la plataforma TTR Data. El inicio de año deja un buen grupo de figuras del M&A inmobiliario. Junto a Fernández Antón, ocupan podio Álvaro Otero Moyano (CMS Albiñana & Suárez de Lezo), Gonzalo Navarro Martínez-Avial (Broseta Abogados), Fernando Azofra (Uría Menéndez) y Alejandro Osma (Pérez-Llorca). Los pilotos estrella de la parrilla participaron en operaciones clave del sector que los equipos han anotado para sus bufetes. Los despachos laureados en el primer ranking del año también celebran que sus socios se sitúan en la cima del M&A inmobiliario. Uría Menéndez coloca a siete de sus abogados en el ranking; Ashurst, Andersen y Pérez-Llorca, a dos cada uno. Tan solo aparecen dos mujeres entre los 25 abogados más destacados, un dato que evidencia la brecha de género que aún persiste en el sector. Ellas son Arancha Barandiaran (Pérez-Llorca) y Tannia Rodríguez (Ashurst).

El año ha comenzado con buen pie y las expectativa son buenas pese a los nubarrones geopolíticos. “Con más de 19.000 millones de euros en operaciones actualmente en curso, el pipeline para la segunda mitad de 2026 es muy optimista", señala Marcela Chacón, portavoz de TTR Data. “España está consolidando su posición como uno de los mercados inmobiliarios de referencia en Europa, y eso se refleja también en el protagonismo creciente de los grandes despachos jurídicos españoles, que son piezas clave en la arquitectura de estas transacciones”, agrega.
Abogados estrella: ¿nacen o se hacen?
Ismael Fernández Antón (Ashurst) lidera la clasificación, tanto por número de transacciones asesorada (6) como por su importe (1.916,25 millones). Para el abogado, los puntos diferenciales de un buen dealmaker están alineados con los soft skill, como “la capacidad de entender el negocio y la estrategia del cliente”. Es importante, subraya, focalizarse en los puntos de valor añadido “huyendo de discusiones eternas sobre cuestiones que no van a cambiar la foto al cliente”. Fernandez Antón opina que hay una “preocupante tendencia tendencia hacia la comoditización del trabajo de due diligence”. La importancia de este trabajo “no radica solo en la revisión documental, sino en la correcta composición de la foto a la luz de la documentación y la normativa”, explica.
“La cualidad esencial de un buen asesor es el sentido común”, afirma por su parte Fernando Azofra, socio de Uría Menéndez y el abogado que ocupa la segunda plaza entre las estrellas del real estate por el valor de las operaciones asesoradas, que suman 1.396,86 millones. Si el sentido común es la base de la confianza con los clientes, “lo que marca la diferencia es la capacidad de entender los intereses reales de las partes, anticipar problemas y ofrecer soluciones prácticas que faciliten el acuerdo”, destaca. “Ser divertido, hablar idiomas, saber de vela, de música o de billar, seguro que no viene mal”, añade con un guiño simpático. Azofra coincide en que la due dilligence es “el pilar de una buena negociación y de un buen contrato”.
Alejando Osma (Pérez-Llorca) se cuelga la medalla de bronce entre los dealmakers por valor global de las transacciones, con un total de 1.350 millones. Para el abogado, es clave la “empatía con el cliente y la contraparte”. El buen negociador, explica, debe entender “cuáles son los motivos por los que cada una de las partes hace el deal y, con base en lo anterior, tratar de facilitar un acuerdo” en el que ambos sientan que ganan.
Para Álvaro Otero, director del departamento de inmobiliario y construcción de CMS Albiñana & Suárez de Lezo y segundo entre los dealmakers más activos con 5 operaciones, “es fundamental tener un conocimiento profundo del negocio subyacente. Hay que tener mano izquierda y un enfoque proactivo para centrarse en lo que realmente preocupa al cliente”. El abogado considera que se infravalora “la coherencia entre el clausulado contractual y la forma de cálculo del precio”.
Gonzalo Navarro, socio de M&A y real estate de Broseta, añade que un buen dealmaker “debe ser, ante todo, un apasionado de su trabajo”. El abogado registró también 5 operaciones el pasado trimestre por un valor de 39,80 millones. Navarro señala que los profesionales del real estate deben estar “al día de las tendencias, mantener el foco y ser capaces de encontrar soluciones creativas que permitan que la operación avance”.