El nuevo CIIAM reivindica el español como lengua de referencia en el arbitraje internacional
La corte de arbitraje internacional de España CIAM-CIAR cambia su nombre para llamarse Centro Internacional e Iberoamericano de Arbitraje de Madrid

El Centro Internacional de Arbitraje de Madrid–Centro Iberoamericano de Arbitraje (CIAM-CIAR) da un paso adelante en su consolidación como Corte de Arbitraje de referencia en español y se reconvierte en CIIAM añadiendo Madrid–Santiago (de Chile) a su marca para visibilizar ambas sedes y su estrategia iberoamericana.
CIIAM nació ayer como una nueva denominación para la entidad —creada en 2020 mediante la fusión de la actividad internacional de la Corte de Arbitraje de Madrid (CAM), la Corte Española de Arbitraje (CEA) y la Corte Civil y Mercantil de Arbitraje (CIMA)— con el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (ICAM) como socio estratégico.
Seguidamente, en 2024, el Centro Iberoamericano de Arbitraje (CIAR) se sumó también como socio estratégico y la asociación en 2025 del Centro de Arbitraje y Mediación (CAM Santiago) de la Cámara de Comercio de Santiago de Chile, pero sobre todo como una declaración de intenciones: que Madrid y Santiago se conviertan en una misma casa arbitral para el espacio jurídico iberoamericano. El antiguo CIAM‑CIAR se rebautiza como Centro Internacional e Iberoamericano de Arbitraje de Madrid (CIIAM) y pone negro sobre blanco un proyecto que quiere dejar de ser “percibido como español” para hablar al mundo en clave hispano‑lusa.
El cambio de marca —presentado en la Cámara de Comercio de Madrid— parece menor, un simple baile de letras, pero en el relato de sus impulsores es el cierre de un círculo abierto hace casi dos años con la alianza entre CIAM y CIAR y, sobre todo, con la incorporación de CAM Santiago como socio fundador. “No podíamos enfrentarnos ante la comunidad internacional sin una personalidad propia”, subrayó Adolfo Díaz‑Ambrona, presidente de la Asociación por el Arbitraje Internacional, al reivindicar que el nuevo centro nace con entidad jurídica y vocación propia, más allá de las instituciones que lo impulsan.
Díaz‑Ambrona desgranó los tres pilares sobre los que, a su juicio, se sostiene el proyecto CIIAM. El primero, la personalidad propia, pretende dejar atrás la etiqueta de “corte española” que lastraba el potencial de una institución nacida en Madrid, pero que aspira a hablar en nombre de toda la comunidad iberoamericana. El segundo la internacionalidad con acento iberoamericano: la integración de CAM Santiago se presenta como el verdadero salto de escala, la prueba de que el centro “trasciende España” y se apoya ya en cortes consolidadas de la región. El tercero, la excelencia, apuntando directamente al mercado: independencia, transparencia, eficiencia de costes y buenas prácticas para ganarse la confianza de los usuarios en un entorno donde, recordó, “si no hay confianza, no hay arbitraje”.
Para José María Alonso, presidente de la entidad, la transición de CIAM‑CIAR a CIIAM. “Ni sustituye ni excluye a nadie, integra”, mientras recordaba que bajo la marca laten dos sedes hoy esenciales, Madrid y Santiago, llamadas a ser las primeras de una red más amplia en la región y que están representadas en la nueva marca con la I de Internacional y la I de Iberoamericana.
Alonso recordó el reciente protocolo suscrito con Exteriores y el Club Español e Iberoamericano del Arbitraje para impulsar el uso del español en el arbitraje internacional y consolidar a Madrid como capital iberoamericana de este mercado. “La lengua forma parte de nuestra esencia”, insistió, ligando esa apuesta al Manifiesto por el uso del español en el arbitraje que el centro promueve desde 2025
“Hoy no hemos llegado, seguimos caminando”, dijo, aludiendo a un camino que arrancó con la fusión de cortes españolas y se ha ido tejiendo con alianzas iberoamericanas y grupos de trabajo sectoriales. La nueva marca, sostuvo, aspira a ser una “marca paraguas” que permita ir incorporando otras ciudades y cortes de la región sin perder la doble I que identifica al proyecto.
El acto de presentación del nuevo CIIAM se completo completó con la presentación de la Guía de Procedimiento del Reglamento de Arbitraje, concebida como una herramienta práctica destinada a árbitros, abogados y partes en una mesa redonda moderada por Marta Lalaguna, secretaria general de CIIAM y en la que participaron Alexis Mourrre, presidente de la Comisión de Buenas Prácticas, y sus tres miembros, Filipa Cansado, José Ricardo Feris y Jesús Remón.