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Hacienda pública
Tribuna
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La Hacienda española y los ciudadanos extranjeros

No todos somos iguales frente a Hacienda, pero como se trata de atraer talento extranjero e incorporar ingresos no previstos, bienvenida sea la diferencia

Una sede de la Agencia Tributaria.
Una sede de la Agencia Tributaria.Pablo Monge

Los ciudadanos extranjeros, residentes o no, constituyen una importante y creciente fuente de ingresos para la Hacienda española. Primero fueron los turistas, después los inversores inmobiliarios y ahora los nómadas digitales. Multitud de trabajadores, profesionales, emprendedores e inversores extranjeros, fascinados con el mix vida-trabajo-fiscalidad que ofrecen ciudades como Málaga, Alicante o Madrid, deciden establecerse en nuestro país. Desde España (buen clima, cultura, gastronomía, seguridad, comunicaciones, etc.) compaginan el cumplimiento de sus obligaciones laborales y profesionales, o el desarrollo de su proyecto empresarial, con el disfrute de un país maravilloso.

Pero, sobre todo, en España se benefician de un ventajoso régimen fiscal específico (régimen fiscal especial para impatriados) que les permite reducir su tributación al 24% de los rendimientos obtenidos en España, sin tener que dar cuenta sobre otros posible rendimientos o patrimonio en su país de origen. Supongo que, para algunos lectores, el tipo impositivo marginal de su IRPF puede llegar a doblar el aplicable a estos impatriados, por lo que algunos nativos terrenales “jerruzos”, dicen en mi pueblo pueden sentirse discriminados frente a los nómadas digitales.

No todos somos iguales frente a Hacienda. Pero como se trata de atraer talento extranjero, incorporar ingresos no previstos y, además, la ventaja fiscal tiene una limitación de plazo y cuantía… bienvenida sea la diferencia. Ahora bien, para consolidar este éxito y, por qué no, ampliarlo a empresas y grupos societarios extranjeros, la Administración tributaria española tiene que mejorar el servicio de información y asistencia tributaria. Los trabajadores, funcionarios o no, encargados de la aplicación de los tributos (estatales, autonómicos o municipales) tienen que estar más identificados y ser mucho más accesibles. Menos procedimiento y más respuestas.

En este sentido, es de destacar y agradecer que las Directrices Generales del Plan Anual de Control Tributario y Aduanero aprobado por la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) para el año 2024 incluyera la implantación y desarrollo de un nuevo modelo de información y asistencia al contribuyente en la triple modalidad de asistencia presencial, asistencia virtual y asistencia a través de medios electrónicos. El Plan de Control Tributario 2024 ofreció también el desarrollo y mejora de las distintas aplicaciones, incluido el programa Informa que resume, en formato pregunta-respuesta, los principales criterios de aplicación de la normativa tributaria, con buscador incluido. También se incluyó la ampliación del servicio telefónico, tan desatendido en los últimos años.

En paralelo, el Plan de Control Tributario incluyó la ampliación del control sobre los operadores extranjeros que venden a través de plataformas de comercio electrónico. También lo reconozco y agradezco, pues sin duda la Administración tiene que perseguir el fraude y exigir el cumplimiento tributario. Pero, la Administración tiene que esforzarse por hacer realidad el mix exigencia-servicio. Exigir el cumplimiento de las obligaciones tributarias y combatir el fraude no está reñido con la prestación de un servicio amable y eficaz de asistencia e información. Todos los contribuyentes, tanto nómadas como nativos, necesitamos mecanismos de interlocución ágiles y seguros con la Administración tributaria.

En caso contrario no sobreviviremos a la robotizada administración electrónica y la recaudación descenderá. Como profesional de la práctica tributaria, reconozco que las mejoras en el servicio de asistencia e información tributaria ya se empiezan a notar. Por ello, sin que sirva de precedente agradezco los cambios y felicito a los responsables, exigiendo al mismo tiempo que sea en beneficio de todos.

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