Dunas estudia registrar sus fondos en Luxemburgo ante el bloqueo de la banca
La gestora independiente ya administra activos valorados en más de 5.300 millones de euros

La gestora española Dunas Capital está barajando la posibilidad de registrar sus fondos en Luxemburgo ante la negativa de la banca a vender sus productos. La firma ya gestiona más de 5.300 millones de euros y España se le empieza a quedar pequeña. Desde hace unos meses ya distribuye sus vehículos en Portugal y Andorra.
CaixaBank, el Santander o el BBVA, los grandes bancos españoles, tienen la sartén por el mango a la hora de distribuir fondos de inversión. En la mayoría de los casos, solo venden fondos propios, o fondos de gestoras internacionales que les pagan una comisión. Pero para las firmas españolas independientes, como Dunas, no hay sitio en sus estantes.
Dunas Capital AM, que este año celebra su décimo aniversario, se ha consolidado como una de las gestoras de activos más destacadas del panorama español. La firma, fundada con vocación de gestión activa y con un perfil de riesgo conservador, ha logrado hacerse un hueco relevante entre los inversores en apenas unos años, apoyada en un sólido historial de rentabilidad y en una creciente base de clientes institucionales y de banca privada.
Sin embargo, ese crecimiento empieza a tensar los límites de su desarrollo en el mercado doméstico. España se le queda pequeña a la gestora en términos de distribución y acceso a clientes finales, en un contexto en el que el canal sigue notablemente concentrado. Más del 80% de la distribución de fondos de inversión está controlada por las grandes entidades bancarias, que actúan como principales puertas de acceso al ahorrador minorista.
Ese cuello de botella se traduce en un bloqueo práctico para firmas independientes como Dunas. Según distintas fuentes del sector, las principales entidades financieras no están facilitando la inclusión de sus productos en las plataformas de arquitectura abierta, lo que limita su capacidad de crecimiento orgánico.
David Angulo, presidente de Dunas Capital, reconoce que estudian la vía luxemburguesa. “Nosotros fuimos los primeros en registrar fondos españoles con cuentas ómnibus, para equipararnos a la normativa europea, pero no hay manera, parece que la banca solo quiere distribuir productos con matrícula de Luxemburgo”, explica el directivo. “Es una pena, pero empezamos a aburrirnos de golpearnos siempre con la pared”.
La preferencia por los fondos con matrícula del Gran Ducado responde tanto a intereses comerciales como a criterios operativos. Hace años, esos fondos luxemburgueses permitían preservar mejor la identidad del cliente que invertía, algo que la banca prefería, para no compartir datos con las gestoras independientes.
Ahora, a pesar de que ese ángulo ya está cubierto con los fondos españoles, la marca Luxemburgo es muy potente. El centro europeo de fondos se ha convertido en un paso casi obligado para aquellas gestoras que quieren acceder a las redes de distribución bancaria en España y en otros países de la Unión Europea.
El precedente más claro es el de la gestora Buy & Hold, que se vio forzada a registrar sus fondos en Luxemburgo para garantizar su presencia en las plataformas bancarias. La experiencia no es aislada. En los últimos años, la mayoría de gestoras independientes españolas han acabado optando por esta vía para sortear las barreras de entrada del mercado doméstico.
Borja Fernández-Galiano, director comercial de Dunas, reconoce la frustración por no tener acceso a las plataformas de los bancos. “Hemos crecido mucho y bien en estos años, pero sin tener acceso a esa parte del mercado, lo tenemos muy difícil. La decisión sobre Luxemburgo la tomaremos pronto”.
Activos privados
En paralelo, Dunas Capital ha intensificado su apuesta por el negocio de activos alternativos y capital riesgo como palanca de crecimiento. La firma continúa desarrollando esta área a través de una plataforma específica con la que busca ofrecer a sus clientes acceso a estrategias descorrelacionadas de los mercados financieros tradicionales de bonos y acciones, centradas en activos reales y con generación de flujos recurrentes.
Este giro responde a la creciente demanda de productos que combinen diversificación y protección frente a la inflación en entornos de mercado más volátiles.
Dentro de esta estrategia, la gestora ha avanzado en el lanzamiento de nuevos vehículos, entre ellos la segunda fase de su fondo de inversión en leasing de aviones—Aviones II—, actualmente en proceso de registro, así como un nuevo fondo de infraestructuras vinculado a la eficiencia energética, la digitalización y la economía circular.
Con estos productos, Dunas busca consolidar una oferta diferenciada en segmentos donde la competencia es menor y los retornos están menos ligados al ciclo financiero tradicional.
El impulso a este negocio se completa con el refuerzo del equipo, incluida la incorporación de un nuevo responsable para el área de capital riesgo, Borja de Luis, jefe de Dunas Capital Alternative.