Ir al contenido
_
_
_
_

Surkana: de la ropa de importación asiática al diseño propio en espacios multimarca

La empresa cuenta con 70 empleados y ha facturado casi 25 millones de euros en 2025

Presentación de la colección primavera-verano 2027.

Andreu Sala iba para músico, pero ha terminado como consejero delegado de la empresa de moda Surkana, que saldó 2025 con 70 empleados, una facturación cercana a los 25 millones de euros y el cierre de sus tres establecimientos propios en Madrid. Ya solo mantiene su buque insignia, en el barrio de Gràcia de Barcelona, por una decisión estratégica: ha apostado por la tienda multimarca –tiene acuerdos con unas 800– y por potenciar su canal online, aunque esto último, de manera controlada.

“Nuestro comercio electrónico factura 700.000 euros; el margen de mejora es espectacular. Pero no somos retail”, aclara. Su web cobra los portes y no hace promociones de precio. “Vendemos más caro para no hacerle la competencia a nuestros clientes multimarca, que son quienes nos dan de comer”, asegura.

Sala habla por videollamada con la desenvoltura que otorgan más de 30 años en la empresa, desde antes de que se llamara Surkana; en realidad, desde antes de que se dedicara a la moda. A mediados de los noventa, un amigo propuso al joven Sala ganarse unas pesetas descargando contenedores con artesanía de Bali para Franco Austral SL. La Compañía Austral Francesa, fundada por Gabriel Riccheri, se dedicaba a importar productos de decoración procedentes de Asia.

El negocio crecía, y Sala fue contratado como refuerzo en el almacén. Un buen día, aparecieron dos compradores de Natura Madrid, y se fijaron en un vestido que el jefe había traído de uno de sus viajes: “¿Está a la venta? Nos lo quedamos”. La idea de que la ropa tenía potencial comenzó a calar.

Poco después, Riccheri volvió de la India con una preciosa colección de sedas rústicas en crudo, rojo, mostaza y negro. Acababa de nacer Austral Moda en el momento justo. La entrada masiva de artículos procedentes de China estaba afectando al sector de ­productos artesanales, dejando a la empresa barcelonesa con clientes fieles, pero muy de nicho. En 2001, cerró su división de regalos, quedándose solo con la línea de ropa, a la que llamó Surkana. Este apócope de Sur y Turkana –lago africano considerado cuna de la humanidad– sirve como declaración de intenciones estilística: estampados coloridos, inspiración multicultural, vocación viajera. Todo orquestado desde Barcelona, donde se encuentran sus oficinas centrales y el almacén (en Parets del Vallès).

Cuenta Sala que el diseño se hace en Barcelona pero que la manufactura llega del sur global, con telas procedentes de India, México, Vietnam, China o Marruecos. “Surkana siempre se ha nutrido del sur, nunca ha tenido su producción localizada”, declara. Prioriza los tejidos naturales para el verano –viscosas, algodón, lino– y el poliéster reciclado para el invierno. “A medio plazo, el objetivo es certificar la totalidad de la colección”, indica. Con todo, defiende que el mayor acto de sostenibilidad que practica la empresa es su férreo control de la producción, para que no quede ropa sin vender. “Si vigilo el volumen y no genero un stock innecesario, seré más sostenible, además de mucho más inteligente desde el punto de vista financiero”, acota.

Mercado exterior

La expansión internacional, iniciada en 2009, salvó a Surkana de la crisis que golpeó al sector en 2011. Su principal mercado es Italia, donde tiene más agentes comerciales que en España. La artífice de esa expansión entre las boutiques multimarca italianas se llama Ilaria ­Boemi, y forma parte del grupo inversor que, liderado por Andreu Sala, pilota Franco Austral SL desde julio de 2025. El actual consejero delegado dio el paso tras la decisión de Ricche­ri de retirarse y después de varias rondas de venta a inversores externos fallidas.

El relevo cristalizó a través de una operación de management buy out (MBO), es decir, la compra de una empresa por parte de su propio equipo directivo. Poseen el 95% de la compa­ñía; Riccheri, el 5%, como figura histórica y centro de documentación viviente a quien recurrir.

La marca acaba de lanzar Surkana Jewels, su primera colección de joyería y bisutería: pendientes, collares, pulseras y anillos de colores que remiten a la naturaleza; referencias artesanales; y “un gusto por las piezas con personalidad propia”, informa en nota de prensa. Todo en la órbita del mismo imaginario que la firma lleva más de tres décadas creando. “Nuestro objetivo para los próximos tres años es fortalecer nuestra posición como firma de referencia del canal multimarca y aliada estratégi­ca fundamental”, concluye Sala.

“Vendemos muy bien, pero no en la calle”, desvela Sala

Surkana es una firma muy conectada con Barcelona y su esencia mediterránea, multicultural y relajada, que huye del arquetipo boho y se enfoca en una propuesta urbana. Andreu Sala, que en 1998 se había postulado para el departamento comercial, salió a venderla por España (y Portugal) a principios de los años 2000 . “Me dediqué a difundir la surkaneidad”, bromea el consejero delegado. Recorrió la Península, de punta a punta, reclutando agentes y abriendo mercado, mientras que la empresa dejaba de ser solo importadora para centrarse en el patronaje y el diseño propio.

El esfuerzo de diseño fue especialmente intenso durante los primeros años (“brutal”, según lo recuerda Sala). Creó ropa –al principio también bisutería, incluso calzado– con la obsesión de que fuera algo propio, que no se pareciera a nada existente. El elemento distintivo se convirtió en la bandera de una firma outsider, ajena a la potente industria textil catalana. Por eso nunca entró a lo grande, sino a pico y pala. El directivo cree que esa suma de trabajo arduo e identidad propia ha sido el secreto de su éxito.

Sala construyó una sólida base de clientes, principalmente profesionales, ya que el modelo de negocio siempre ha sido el B2B (entre empresas). “Se nos conoce como el secreto mejor guardado de la moda: Surkana se vende muy bien, pero no en la calle”, desvela. Ahora trabaja para establecer sinergias entre las tiendas físicas y el comercio en línea, y valora la posibilidad de implementar un sistema de stock semicompartido mediante software especializado que conecte los establecimientos entre sí, creando una alternativa al modelo tradicional.

Comercio regional

  • Objetivos. Surkana aspira a duplicar la red de tiendas multimarca en Europa y alcanzar los 4.000 puntos de venta en dos o tres años. Para potenciar su presencia en este canal, pondrá en marcha un proyecto de geolocalización. En caso de no lograrlo, contempla un modelo de asociación para otras regiones del mundo, basado en un sistema híbrido, como store in store, o la implementación de corners.
  • Ventas. Sus principales mercados son España (40% de las ventas), Italia y Francia, que en conjunto representan el 80% de la facturación. El resto de las exportaciones se realiza, mayoritariamente, a otros Estados miembros de la Unión Europea y, de forma poco significativa, a países extracomunitarios.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Buscar bolsas y mercados

_
_