El volumen de préstamos se dispara apoyado en las operaciones de refinanciación
El importe alcanza los 85.658 millones de euros, el 36% más. ‘Telecos’, energía e infraestructura digital fueron los sectores más activos

El mercado de préstamos se mantuvo firme en 2025, a pesar de las tensiones geopolíticas e incertidumbre económica marcadas desde Estados Unidos. En total fueron 85.658 millones de euros concedidos, cifra que representa el 36% más que en 2024, según datos de LSEG, repartidos en 197 operaciones, siete más. Las entidades más activas en este segmento fueron Santander, CaixaBank y BBVA, que coparon el 11,20%, el 10,67% y el 7,63%, respectivamente, de la cuantía global.
“Después de un 2024 de fuerte crecimiento respecto a años anteriores por la destacable presencia de operaciones de refinanciaciones corporativas de volúmenes relevantes, el incremento de préstamos sindicados en 2025 (el mayor en más de 15 años) se explica tanto por el fuerte impulso de actividad de operaciones de refinanciación y de repricing, centrándose estas últimas a través de financiaciones apalancadas. También ha habido un alto crecimiento de las aseguradas”, describe Carlos Soriano, director de sindicaciones en España de Société Générale.
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Dentro del balance, desde Natixis destacan que se produce en “un contexto donde la escasez de grandes operaciones corporativas de fusiones y adquisiciones y de salidas a Bolsa supuso una reducción de la actividad de dinero nuevo con algunas excepciones, como la financiación de adquisición de Hispasat por parte de Indra o la de Catalana Occidente”.
Se produjo un descenso de dinero nuevo, con menos transacciones de M&A y salidas a Bolsa
Sobre las condiciones en las que se desarrollaron las transacciones, Soriano afirma que en términos generales, “no se han visto grandes variaciones con respecto a los dos últimos años en refinanciación corporativa; por el contrario, ha habido un ajuste a la baja en los repricing de las operaciones apalancadas, así como en la financiación de proyectos de renovables. Los plazos para operaciones corporativas se mantienen en el estándar de cinco años, y las de mayor tamaño se han seguido financiando bajo un formato de club deal”.
Por su parte, UniCredit concreta que “los prestatarios se beneficiaron de una reducción de márgenes, especialmente en el segmento investment grade, pese a la volatilidad y la incertidumbre macroeconómica. Esta compresión responde a una elevada competencia entre entidades por los activos de mayor calidad y a una liquidez sólida en el mercado de préstamos sindicados”.
En cuanto a la actividad por sectores, telecos “se mantuvo como el más grande por volumen de operaciones por segundo año consecutivo”, comenta ING. Pero, en general, “el crecimiento se produjo en todos los ámbitos; desde la pura financiación corporativa de grandes corporaciones y segmento empresas, como también en la financiación project (renovables, infraestructura digital y real estate), agrega CaixaBank. Agro, salud y servicios también se colocaron entre los más activos en segmento empresas en España.
Referentes
Las grandes operaciones en el mercado de préstamos fueron la financiación para la adquisición de Hispasat por parte de Indra; la concedida a Inocsa para la exclusión de Bolsa de Grupo Catalana Occidente, y a MasOrange, asociada a PremiumFiber (creación de la mayor compañía de fibra óptica de España), así como las refinanciaciones de Telefónica, Cellnex, Naturgy e Iberdrola, entre otras.
Sobre el desarrollo que siguieron los préstamos verdes, ING detalla que “si bien en España y Portugal retrocedieron ligeramente en 2025 (10%), mantienen un ritmo de crecimiento sólido, habiéndose multiplicado por 2,1 veces respecto a 2021. De esta forma, alinean su tendencia con la dinámica global de su consolidación como producto relevante, impulsados por los proyectos sostenibles y capex verde”.
Almudena López, directora de banca de inversión y finanzas Iberia de BBVA, añade que “la financiación de activos renovables mantienen un peso destacado tanto en proyectos greenfield (nueva construcción) como en operaciones brownfield (refinanciación) respecto a años anteriores”. Además, espera que “la tendencia para 2026 consolide la integración de criterios ESG en la financiación bancaria básica. Se observa que numerosas empresas, más allá del sector energético, buscan reflejar sus compromisos de descarbonización en sus líneas de crédito corporativas”.
Perspectivas optimistas para 2026
- Respaldo bancario. MUFG Bank explica que “la confianza de los bancos se mantuvo sólida durante 2025, conservando posiciones de capital robustas y una amplia liquidez. Esto les permitió desplegar capital de forma activa y continuar mostrando un fuerte apetito por activos financiados en el mercado de préstamos corporativos de EMEA. Esperamos que este impulso se mantenga al menos durante la primera parte de 2026”. Asimismo, la firma prevé que “la actividad de M&A mejore en el primer trimestre a medida que se refuerza el pipeline de operaciones, aunque es posible que los volúmenes generales permanezcan contenidos debido a un entorno macro más débil y la inestabilidad geopolítica”.
- Interés sectorial. Ignacio Sánchez de Lamadrid, director de energía, infraestructuras e inmobiliario para Iberia de Crédit Agricole CIB, anticipa para el año “más operaciones de dinero nuevo en proporción, sea para financiación de capex (redes energéticas y de transporte, data center), o de M&A teniendo en cuenta las perspectivas de consolidación en telecomunicaciones, seguros y energía. En el inmobiliario prevé que se alcancen niveles de inversión iguales o superiores a 2025, mientras España continúa ocupando los primeros puestos en el ranking europeo de países atractivos para invertir debido a sus fundamentales sólidos y buen comportamiento de todas las clases de activos. En energía, el número de operaciones de generación renovable se estima inferior, con un mayor interés por activos hibridados (incluidas las baterías). Por otro lado, las redes eléctricas continuarán en el centro del debate para atender nuevos consumos (como centros de datos) y minimizar la congestión generalizada de la red. Esto conlleva grandes planes de expansión ya anunciados que requerirán de cuantiosa financiación”.