Los trabajadores de Airbus aplazan al lunes la votación sobre la suspensión de la huelga
La compañía de fabricación de aeronaves asegura que la subida salarial será de un 7,6% en un periodo de 5 años hasta 2030

Nuevos avances entre Airbus y los trabajadores. Fuentes de CGT, uno de los tres sindicatos convocantes de la huelga indefinida junto con UGT y ÚTIL, señalan que los empleados del fabricante de aeronaves han decidido este viernes aplazar la votación sobre si suspenden los paros de forma temporal como “señal excesiva de buena voluntad”. Por tanto, todavía siguen las manifestaciones en las plantas de Getafe (Madrid), San Pablo y Tablada (ambas en Sevilla), Illescas (Toledo), Albacete y Cádiz y continuarán el lunes. Airbus ha concretado más sus propuestas y afirma que la subida de salarios que propone será del 7,6% en un periodo de 5 años hasta 2030, según un comunicado de prensa publicado este viernes.
Este movimiento se produce después de dos reuniones del Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), el organismo encargado de solucionar conflictos colectivos de trabajo sin necesidad de ir a los tribunales, que reúne a sindicatos y representantes de la empresa de fabricación de aeronaves. En la que se produjo este jueves, la dirección del consorcio aeronáutico decidió limitar la reunión a la aclaración de dudas sobre su última propuesta salarial y supeditó cualquier avance en la negociación a la previa suspensión de los paros, postura frente a la que el Comité de Huelga ha decidido mantener las movilizaciones acordadas por las asambleas. Este viernes se ha acordado retrasar la votación de desconvocar temporalmente las manifestaciones hasta la semana que viene, mientras que Airbus “condiciona la finalización de la oferta a la desconvocatoria o suspensión de la huelga”. Sin embargo, desde CGT advierten de que las manifestaciones “serán mayores a partir de la próxima semana ya que mucha gente vuelve de sus vacaciones y secundarán los paros”.
Tras tomar y hacer pública esta decisión, Airbus ha difundido un comunicado de prensa en el que destaca los puntos principales de su propuesta. En cuanto a la subida salarial, se prevé la vinculación del salario al IPC real más una recuperación del poder adquisitivo perdido del 7,6% en un periodo de cinco años hasta 2030. Además, se sumarían un 0,5% adicional destinado a la revisión salarial individual, otro 0,5% consignado a promociones y un 0,5% anual de presupuesto consolidable para progresiones y carrera técnica dentro del catálogo de puestos.
Además, durante 2026 y 2027, se llevará a cabo “una revisión integral para mejorar la progresión y la promoción de la carrera técnica, los cambios en las posiciones del catálogo y el esquema de salario variable. Las negociaciones para negociar esta parte del acuerdo comenzarán antes del final de 2026″, señala la empresa.

En cuanto a las demás peticiones de los empleados, la compañía se compromete a mantener el acuerdo de teletrabajo vigente y respetar los acuerdos individuales, lo que se traduce en que habrá un 40% de teletrabajo a la semana. El marco de vacaciones se mantendrá como estaba acordado, es decir, dos semanas de vacaciones obligatorias (en lugar de tres) y dos semanas de vacaciones flexibles (en lugar de una).
Otra de las demandas de los empleados era revisar los precios del menú del comedor. Airbus se compromete a reducir su coste de cinco euros a 3,5 euros a partir del 1 de octubre, así como a revisarlos cada año. El sistema de transporte colectivo de trabajadores también se mantendrá sin cambios y se incrementarán las medidas de flexibilidad en determinados puestos que la empresa no concreta.
Uno de los puntos que ha generado mayor conflicto ha sido el Proyecto Bromo, el plan de Airbus, Thales y Leonardo para crear una nueva empresa espacial conjunta. El fabricante aeroespacial garantiza que las condiciones “permanecerán en vigor desde el primer día hasta que exista un nuevo convenio colectivo en la nueva entidad”. Esto incluye “el acceso total al mercado laboral interno de Airbus y el mantenimiento de la antigüedad sin periodo de prueba”. En cuanto a la planta de Cádiz, se creará un comité específico antes del 1 de noviembre de 2026 para “analizar los acuerdos y las necesidades futuras de actividad”.
Desde la compañía afirman que “la continuación de la huelga está creando una situación crítica tanto para el negocio como para los clientes” y denuncian que han recibido “claros mensajes de preocupación de diferentes clientes y partes interesadas que necesitan continuidad de negocio y fiabilidad”. Así, en la parte de avión comercial hay una afectación directa en la cadena de montaje del A330 y posible impacto a corto plazo en otros aviones civiles como A320 o A350. En el ámbito de la defensa y el espacio, las entregas de aeronaves militares desde la planta de Sevilla están paradas y hay una ralentización en la línea del Eurofighter.
Tanto sindicatos como empresas se han emplazado a negociar en el SIMA el próximo martes, para resolver las dudas de los empleados sobre la propuesta que el fabricante ha trasladado a las organizaciones de trabajadores, pero fuentes sindicales no se pronuncian si esta oferta cumple con todas las exigencias, ya que “quienes tienen el poder de decidir su futuro y desconvocar los paros no son los sindicatos, sino las asambleas de trabajadores”.
Los 14.000 empleados de Airbus en España llevan en huelga indefinida desde el martes tras vencer el plazo para lograr un acuerdo para cumplir con sus demandas tras casi un año de negociaciones. De acuerdo con los últimos resultados publicados, los correspondientes a la primera mitad de 2026, el fabricante de aeronaves incrementó tanto sus ingresos como sus beneficios. En concreto, la facturación repuntó un 11,6%, hasta 33.873 millones de euros, mientras que los beneficios se dispararon un 50,9% respecto al mismo periodo del año 2025, con un resultado neto de 2.179 millones.