El rally de bitcoin da alas a la especulación y las ‘memecoins’ vuelven a despegar
En las últimas horas se han lanzado varios activos sin utilidad real que se disparan al calor de las redes sociales

Un perro pelirrojo con un sombrero verde al estilo Robin Hood es la nueva memecoin que arrasa en estos días en el mundo cripto. Se llama Biscotti y, más allá de su estética caricaturesca, se sabe muy poco de este activo: no tiene página web oficial, se desconoce la identidad de sus creadores y carece de un whitepaper público que explique su propósito y su funcionamiento. Nada de eso ha impedido que su cotización se haya disparado. Lanzada hace apenas un día, según CoinMarketCap, acumula una revalorización superior al 99.000%. Su capitalización ronda los 5,8 millones de dólares y cada token se intercambia por apenas 0,005 dólares. Detrás de ello hay un único motor: el apetito especulativo.
No es un caso aislado. En los últimos días y semanas han proliferado decenas de activos similares, sin una utilidad concreta ni fundamentos que justifiquen sus valoraciones. Muchos comparten incluso una misma estética: gatos, perros, pingüinos y otros animales convertidos en iconos financieros. Así han surgido memecoins como Cashcat o Thinkingcat, que registran subidas de dos, tres o incluso cuatro dígitos en cuestión de horas. Sus valoraciones solo responden a dinámicas virales: como toda memecoin, se mueven al calor de las redes sociales, la atención de las comunidades online y el FOMO (fear of missing out, miedo a quedarse fuera).
El rally de bitcoin en los últimos días, impulsado por la intervención del Tesoro en el mercado de bonos, una liquidación récord de posiciones cortas en el mercado cripto y el regreso de los flujos hacia los ETF, ha hecho que los criptocreyentes volvieran a un mercado sumido en el abismo. La criptomoneda principal repunta un 12% en una semana, después de haber llegado a perder la mitad de su valor. El resto del mercado sigue su estela, con revalorizaciones de entre un 10% y un 20% en los últimos siete días. Pero estas subidas no deben interpretarse solo como una señal de la renovada confianza en el mercado, sino también como el regreso de una de las señas de identidad del mercado cripto: la especulación extrema.
“El rally de las memecoins demuestra el regreso del apetito por el riesgo”, asegura Javier Molina, analista de eToro. Este es el típico mercado donde los inversores más atrevidos buscan retornos asimétricos: es decir, si se equivocan, pierden poco, pero si aciertan, ganan mucho. “El hecho de que suban las memecoins es una señal de que la liquidez ha vuelto al mercado. Los inversores vuelven a habitar el ecosistema. El problema es cuánto durará y cómo evolucionará”, advierte.
Las criptomonedas meme son más expuestas al fraude y a desplomes fulminantes. A menudo, este mercado ha vivido casos de pump and dump, donde el precio del activo se va inflando artificialmente a través de información engañosa o una promoción excesiva. También es muy común el rug pull, en el que los propios desarrolladores del proyecto lo abandonan después de recaudar los fondos, dejando al token sin valor. Uno de los casos más sonados fue el de $Libra, la criptomoneda promocionada por el presidente argentino, Javier Milei, y que acabó revelándose una estafa.
Pese a su elevado riesgo, las memecoins atraen a muchos inversores al mundo cripto. El informe 2025 Global State of Crypto de la plataforma Gemini revelaba que estos activos se han convertido en una puerta de entrada para los inversores en el mercado cripto, incluso en mercados donde la industria es más desarrollada, como EE UU y Europa.
Parte de su atractivo reside en el respaldo de figuras públicas. Elon Musk ha dicho en numerosas ocasiones que invertía en Dogecoin y abrió la puerta a la posibilidad de pagar los coches Tesla con esta criptomoneda. Donald Trump, por su parte, lanzó su propia memecoin en vísperas de su investidura, que se disparó en cuestión de segundos, pero tardó solo pocas horas en perder casi todo su valor. En la actual ola especulativa, ambas vuelven a beneficiarse del renovado apetito inversor: $TRUMP repunta un 60% en la semana y Dogecoin avanza un 13%, una muestra de que la fiebre inversora vuelve a instalarse en uno de los rincones más volátiles del mercado cripto.