Merlin arrancará este otoño en Extremadura las obras de su mayor centro de datos
La inmobiliaria está a la espera de la licencia para arrancar la primera fase de la infraestructura de Navalmoral, que tendrá 1,4 GW de capacidad y supondrá 14.000 millones de inversión


Si todos los trámites burocráticos siguen el cauce habitual, la inmobiliaria Merlin Properties podría contar ya este septiembre con la licencia de obras para iniciar la primera fase del que será su mayor centro de datos y el mayor proyectado en España por cualquier operador. Se trata de la infraestructura que esta socimi (sociedad cotizada de inversión en el mercado inmobiliario) ha diseñado en Navalmoral de la Mata (Cáceres), la quinta que pone en marcha en la península Ibérica. Las obras arrancarán de forma inmediata, una vez que obtengan los permisos. La compañía planea comenzar con una primera fase de 20 MW (megawatios) de capacidad de tecnología de la información (TI), aunque su intención es alcanzar los 1,4 GW en el futuro, lo que conllevaría una inversión a largo plazo de 14.000 millones de euros, confirman fuentes de la empresa.
Ismael Clemente, consejero delegado de Merlin Properties, avanzó en una conferencia con analistas a finales de julio, tras la presentación de resultados semestrales de la compañía, que el proyecto ya ha recibido los primeros 29 MW de potencia eléctrica, suficientes para instalar aproximadamente 20 MW de capacidad TI. “Nuestra intención es comenzar la construcción del edificio tan pronto como obtengamos la licencia de construcción”. De esta forma, la socimi no esperará a contar con más potencia, sino que arrancará el proyecto con la primera que han recibido. Los últimos flecos que faltan para obtener el permiso son las respuestas a diversas alegaciones en la evaluación del impacto ambiental. “En un escenario normal, todo esto debería completarse antes de finales de septiembre”, agregó Clemente.
De esta forma, Merlin comenzará a construir el primer inmueble que albergue los primeros 20 MW y dejarlo preparado para 100 MW de capacidad para cuando obtenga la suficiente corriente eléctrica. Así, lo que la empresa intenta es adelantarse para dar cuanto antes respuesta a la alta demanda de centros de datos debido al crecimiento de los servicios en la nube y la inteligencia artificial. “Somos plenamente conscientes de que el principal desafío actual es ser capaces de atender la demanda existente. Por eso queremos adelantar la construcción del activo en Navalmoral en lugar de esperar a que toda la capacidad eléctrica adicional esté formalmente concedida”, explicó Clemente.
La inmobiliaria prevé invertir 400 millones de euros en el arranque del proyecto de Navalmoral. Ese importe dará para construir la caja (la infraestructura) para 100 MW y para el equipamiento de los citados primeros 20 MW. Con este adelanto en la edificación del inmueble, Merlin espera estar preparada por si en los próximos dos años se concede la capacidad adicional eléctrica solicitada.
Clemente reconoció como riesgo actual la situación de la red eléctrica, ya que buena parte de la evolución futura depende de las decisiones del operador REE. Sin embargo, el directivo de la socimi se mostró confiado porque existe un concurso de capacidad eléctrica en marcha “y actualmente Merlin ocupa la primera posición”.
Como publicó en julio este diario, la península Ibérica se perfila como un enclave más que relevante en el mapa europeo de data centers. La consultora inmobiliaria CBRE recoge en un informe que en España y Portugal se han anunciado proyectos para alcanzar una capacidad de 10,5 gigavatios (GW), lo que supondría multiplicar por alrededor de 18 veces la potencia de procesos actuales. Actualmente hay 499 MW operativos en España.
El quinto centro de datos
El proyecto de Navalmoral será el quinto centro de datos que la compañía arranque. La socimi cuenta con un sexto anunciado recientemente en Zaragoza, que recibirá más de 1.220 millones en su construcción.
La inmobiliaria, dueña de edificios de oficinas, centros comerciales y naves logísticas, arrancó después de la pandemia de Covid-19 la estrategia de posicionarse en el pujante sector de los centros de datos. Se alió con la estadounidense Edged para su gestión y en poco tiempo se ha convertido en el mayor propietario con proyectos en marcha en la península.
Merlin ha ido poniendo en marcha estos proyectos en distintas etapas. La primera de 64 MW y 614 millones de inversión, con infraestructuras en Getafe (Madrid), Barcelona y Álava, está construida y prevé estar estabilizada operativamente en 2027.
La segunda etapa se encuentra en construcción y estará lista completamente en 2030. En este caso se trata de 254 MW con una inversión prevista de 2.756 millones, en la que la inmobiliaria ya tiene los recursos suficientes tras su última ampliación de capital. En este caso, a la ampliación de Getafe y Álava, se suman 80 MW en Lisboa.
Por último, la fase III añadirá 406 MW para el 2032 y con una inversión estimada de 4.406 millones (en este caso, todavía sin los recursos necesarios). Esta etapa se completará con más potencia en Álava y Lisboa y los 144 MW nuevos previstos en Zaragoza.
Con estas tres fases, la socimi contará con 724 MW de potencia IT, que aportarán alrededor de 1.140 millones de euros en facturación para 2032 (en estos primeros seis meses de 2026, la inmobiliaria ingresó 291,7 millones en el conjunto de sus negocios).
La fase IV es la que contempla la construcción de la infraestructura cacereña, a su vez dividida en dos etapas, la primera de 200 MW y una adicional de 1,2 GW. Con esta instalación, Merlin dibuja una diagonal por la península de interconexión de sus centros desde los cables submarinos de Lisboa a Barcelona y unido a los cables de Bilbao a través de Álava y la interconexión de Zaragoza.
Bonos convertibles
Esta apuesta de Merlin por los centros de datos ha sido bien recibida por los inversores, que perciben como buena señal que la inmobiliaria haya entrado en un sector con fuerte demanda a nivel global por el desarrollo de la inteligencia artificial y los servicios en la nube. En los últimos cinco años, la cotización de la socimi del Ibex 35 se ha elevado un 50%, hasta cerca de los 9.200 millones de valoración bursátil marcada el viernes. Solo en lo que va de año se ha revalorizado más de un 20% en Bolsa.
Aunque la compañía cuenta con recursos para los desarrollos actuales, el elevado nivel de inversión hace que vaya anticipando las necesidades para los próximos años. “Hemos comentado en varias ocasiones que probablemente la financiación futura será una combinación de ampliaciones de capital tradicionales y bonos convertibles”, recordó Clemente en la reciente conferencia con analistas. Después de la última ampliación de capital, el CEO de Merlin prevé que los más probable es que el siguiente tramo de financiación llegue en forma de bono convertible en acciones.
Aunque sin plazos decididos ni vencimientos, la idea de los responsables de la compañía es emitir un instrumento con un vencimiento relativamente corto, que se parezca más a capital que a deuda. “Lo que queremos es emitir un instrumento cuya prima de conversión refleje el valor neto [NAV] donde pensamos que estará la compañía dentro de tres años”, y que, por tanto, permita a los compradores del bono beneficiarse de una posible revalorización de la compañía al contar con un mayor negocio en centros de datos.
En este sector de los data centers destacan también nombres como Nabiax, Data4, Iron Mountain, Form8tion, Equinix, Digital Realty, Hscale o Panattoni, entre otros. Otras grandes del sector inmobiliario han anunciado también su desembarco, como Azora (mediante diversas propuestas, la última con Nvidia) y Blackstone, que anunció una inversión de 7.500 millones en una iniciativa en Aragón.